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Islas Tuamotu

Manihi la cuna de las perlas

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A 175 km. al NE de Rangiroa, el atolón de Manihi, de forma oval (28 x 8 km.) y 192 km2. de extensión, es conocido por su reputación desde hace muchos años en el cultivo de la perla negra. La isla se abre por un solo paso, el de Taiarapa, al SO.

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Aparte su reputacion, desde 1968, como centro de cultivo de la perla negra, su laguna es tan bonita y se presta al buceo como la de Rangiroa. Varias granjas perleras jalonan la laguna (se suele proponer su visita). Después de la puericultura, los otros pilares de la vida en el atolón son la copra y la pesca.

Después de Rangiroa, Manihi es el segundo centro turístico de las islas Tuamotu. Cerca del aeródromo, al O de la isla, se encuentra el único hotel del atolón, en un entorno encantador.

 

Nombre dado por los descubridores: Wilson

Situación geográfica: 500 km al noreste de Tahití
Superficie: 192 km2 (laguna)

Población: +816 habitantes

 La elección de este atolón

-Atolón perdido. Manihi es un atolón de forma elíptica con aguas cálidas y fondos marinos que atraen a submarinistas de todo el mundo.

-Lugar de nacimiento. Numerosas especies de peces, entre las que se encuentran la locha ondulada y el tiburón gris, llegan a Manihi todos los años, de mayo a junio, para dar a luz a sus crías.

-Un collar de perlas. En el atolón de Manihi nació la primera fábrica de perlas negras de Tahití y sus islas.
-Arqueología. A lo largo de la barrera coralina del atolón descansan restos de antiguos “mara”, en especial en Tokivera, Farekura y Kamoka.

– Actividades. Picnic sobre islotes salvajes, pesca, pesca deportiva, vuelta de la isla en lancha, descenso del paso en buceo libre, alquiler de barco con piloto, crucero al atardecer, barco con fondo de vidrio.

 

Descanso y diversión. En bonitas pensiones, que privilegian una decoración refinada y un ambiente festivo con la colaboración de músicos y bailarines de la isla, muy familiares que ofrecen “fare” acogedores en un ambiente auténtico de calma y descanso.

 

Excursiones

perlas negras varias-Las granjas de perlas. En Manihi surgió la primera fábrica de perlas de Tahití y sus islas. Mediante visitas guiadas, en las granjas de perlas situadas sobre la laguna se pueden descubrir todos los secretos de la famosa perla negra. En estos pequeños laboratorios de producción se pueden admirar variados ejemplares: redonda y perfecta o más alargada, con sus diversos y encantadores matices de color. La perla cultivada de Tahití se ha convertido en un símbolo de belleza y elegancia en todo el mundo.
-Antiguos “marae”. El atolón aloja también los vestigios de antiguos “marae” diseminados a lo largo de la barrera coralina, en particular en Tokivera y Farekura al norte, y en Kamoka al sur.

 

TOUR DE LA ISLA

-Excursiones. Manihi es un atolón de forma elíptica con un solo canal, que conecta la espléndida laguna, en océano abierto y el estrecho de Turipaoa, en cuya orilla surge el único pueblo de la isla, situado sobre el único paso (interrupción de la barrera coralífera). El pueblo reúne vendedores de copra, pescadores y artistas, mujeres que hacen trenzados, bolsas y pequeños juguetes realizados con palmeras.

DISFRUTAR DEL MAR EN MANIHImanihi fondo marino

-Submarinismo. Para el buceo, Manihi ofrece sitios extraordinarios, con una excepcional concentración y riqueza de ejemplares de peces. Se les puede ver saltar dentro y fuera del arrecife de coral, a través del anillo de la propia laguna.

Carángidos y peces napoleón nadan junto a percas y peces barómetro entre mantas reales y rayas. Además, de mayo a junio, el fondo de Manihi aloja grupos de tiburones grises que vienen a dar a luz a sus crías.
Peculiaridades: tiburones martillo y rayas águila, de noviembre a abril; mantas raya, de julio a octubre; tiburones grises, de mayo a junio; bancos de barracudas, tortugas, tiburones pelágicos y delfines, todo el año.

 

tiburon

El pueblo de Turipaoa

Ubicado a orillas del único paso (interrupción de la barrera de coral) del atolón, en Turipaoa es muy habitual encontrarse a los cosecheros de “copra” (coco desecado), pescadores y artistas artesanos, como mujeres que hacen trenzas, bolsas y pequeños juguetes con palmeras.

 

Fakarava un océano salvaje

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mapa tuamotuPor su tamaño, 75 kms de longitud y 24 de ancho, es el segundo atolón más grande de la Polinesia, después de Rangiroa. Es Reserva de la Biosfera de la UNESCO y una meca para el buceo, pues permite bucear en aguas cristalinas casi vírgenes.

Tiene 250 habitantes y dista 450 kms de Papeete. El vuelo dura poco más de una hora.

Situado en las Tuamotu, un archipiélago constituido por 76 islas bajas y atolones que se extienden a lo largo de 1500 kms al noreste de Tahiti y al sur de las Marquesas, Fakaravaes el segundo atolón más grande de la Polinesia Francesa, después de Rangiroa.

fakarava 2De forma rectangular, su laguna interior de más de 1000 kms² (60 kms de largo y 25 de ancho), posee apenas 16 kms² de tierra circundándola, una estrecha franja de arena. Dos pasos, pequeños estrechos abiertos en el anillo coralino, alimentan al norte y sur las aguas de la laguna, que hierve de endemismos (especies únicas) de flora y fauna. Y por ello es Reserva de la Biosfera de la UNESCO desde 2006.

Fakarava representa un modelo de conservación de la vida salvaje y desarrollo humano sostenible, basado en la producción de perlas, la elaboración de copra y en el turismo de bajo impacto y no masificado.

Y obviamente, es un paraíso soñado para cualquier entusiasta del buceo o el esnórkel.

Declarada en 2007 por la UNESCO Reserva Natural de la Biosfera, tanto gobernantes como habitantes están tan concienciados de la importancia de preservar inalterado este edén de los Mares del Sur que todas las actividades que se llevan a cabo llevan el sello de lo indiscutiblemente sostenible, tanto que incluso la pesca está prohibida, excepto si se justifica que irá destinada al alimento.

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ROTOAVA.

El mayor núcleo de población de Fakarava, en su parte nordeste y junto al aeródromo, alberga la mayor parte de sus habitantes, unos 800 y los servicios básicos. No hay cajeros ni bancos por lo que hay que hacer previsión de fondos en metálico. Hay que asegurarse no obstante si la pensión donde uno se aloja acepta tarjetas de crédito.

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TETAMANU.

Esta pequeña aldea de apenas doce habitantes en la zona sur merece una visita por su iglesia de coral de 1874, la más antigua de las Tuamotu.

 

PASO DE GARUAE.

Al norte del atolón es el mayor de la Polinesia Francesa, con kilómetro y medio de largo. Excelentes inmersiones durante todo el año, aunque las fuertes corrientes reclaman un buen nivel de buceo. Barracudas, meros y rayas habitan estas aguas.

 

PASO DE TUMAKOHUA.

En la zona sur del atolón constituye un privilegiado lugar de buceo prácticamente impoluto y sometido a menos corrientes que el paso del norte, idóneo para todos los níveles.

GRANJAS PERLERAS.

La visita de uno de estos lugares de cultivo y producción de perlas es casi imprescindible. En contra de lo que uno pensaría, esta industria es relativamente reciente en Polinesia, pues data de la década de los sesenta del siglo pasado.

CENTROS DE BUCEO.

Cinco centros de buceo operan en Fakarava. Top Dive es muy recomendable, con tres centros en el atolón. Entre las especies más espectaculares destacan los tiburones martillo, las rayas águila y las mantas raya, pero también se pueden encontrar delfines y tortugas marinas. Y por supuesto un amplio número de endemismos, sobre todo crustáceos…

NADANDO ENTRE ESCUALOS

Fakarava es un destino en el que abundan los recién casados, parejas que saben que aquí nada ni nadie podrá importunar su intimidad, aunque sea bajo el agua, porque quienes disfrutan de verdad, con pareja o sin ella, son quienes vienen atraídos por las mejores aguas del mundo. Así es como mejor se aprecia la variada fauna marina que atesora Fakarava, ya sea practicando el snorkle o el submarinismo. En el paso Norte de Garuae, el mayor de todo Tuamotu con sus 800 metros, la inmersión transforma al menos avezado de los buceadores en un niño emocionado al sorprenderse entre diversas especies de tiburones, como los grises, de punta blanca, de punta negra o los limón. Esos no son los únicos compañeros de aventura bajo el agua: no hay que esforzarse mucho para cruzarse con barracudas, atunes y otros peces del arrecife.

Muchos viajeros vienen a Fakarava atraídos por la fauna marina

Puestos a elegir, si nuestros favoritos son los tiburones martillo y las rayas águila habrá que preparar el viaje de noviembre a abril, mientras que si las preferencias son las mantas raya, entonces es mejor viajar de julio a octubre, aunque la inmersión no decepciona sea cual sea la parte del calendario que enmarque el viaje. El fondo y las paredes del cañón de Garuae están recubiertos de corales endurecidos, la mayoría de ellos intactos y en excelente estado de salud. Y ni siquiera hay que bucear para ver ejemplos de la abundante fauna marina, simplemente hay que permanecer con los ojos atentos en las cristalinas aguas en los pequeños muelles que se encuentran junto a las casas, restaurantes familiares o pensiones.

Pero esta pequeña isla (60 km de largo por 25 de ancho) no sólo está rodeada de agua salada sino que encierra en su interior una enorme laguna, con fauna y flora distinta a la de mar abierto, que le otorga un carácter especial. En la laguna, cientos de motus (islotes) permanecen a la espera de que algún visitante arribe a ellos en barca, aunque la mayoría pertenecieron, en el pasado, a familias de la isla. Cada motu es, además, un pequeño ecosistema en sí mismo, y si en unos abundan los cocoteros en otros crece el árbol del pan, mientras en algunos anidan aves como el martín pescador o se desarrolla la palmera de Tuamotu. Hoy los motu son otro enclave donde la naturaleza es dueña y señora y, nosotros, los humanos, simples visitantes que pasamos por ellos apenas de puntillas. Por suerte, existe la oportunidad de solicitar que una barca nos acerque a uno de ellos y quedarnos a pasar una jornada completa, incluso alguna noche, y dormir sobre una hamaca colgada entre cocoteros y viendo como bajo la misma pasean sin preocupación los cangrejos, mientras frente a nuestros ojos se extiende la laguna de reflejos esmeralda.

 

PERLAS NEGRAS

Estar perdido en mitad de un inmenso océano obliga a agudizar el ingenio y pensar en una actividad que permita usar los recursos naturales sin causar perjuicio al entorno y que produzca beneficios para la comunidad. En Fakarava, así como en el resto del archipiélago, dieron con la clave, y ahora el cultivo de exóticas perlas negras es una de las actividades más habituales – además de la producción de aceite de coco-. Son estas oscuras perlas las que han permitido algunas de las últimas mejoras en infraestructuras en la isla, como el asfaltado de la carretera principal en el atolón.

perlas negras variasLas perlas negras, además de proporcionar ingresos a sus habitantes, son un atractivo añadido para quienes llegan hasta aquí en busca de tranquilidad pero también de experiencias distintas, pues los puntos de producción, las granjas de cultivo, están abiertas a las visitas y se suceden en la costa, una tras otra. Las perlas son producidas por la ostra conocida como “labio negro” (pinctata margaitifera), se crían en los viveros de los atolones y en su interior se forman pequeñas esferas de colores que van de las diversas gamas del gris al negro, aunque a veces los nombres adquieran matices tan poéticos como “gris oriente” o “gris verdoso pavo real”.

Muchas de las granjas de cultivo de perlas están situadas al norte de la isla, al igual que la mayor de sus dos únicas ciudades, Rotoava, cuya iglesia de blancos muros se encuentra a la orilla de la laguna.

Es también en esta zona, aunque algo más aislada, donde se ubica el único hotel que el gobierno de Tahití permitió construir en Fakarava, el Le Maitai Dream, totalmente integrado en el ambiente con sus cabañas de bambú, ratán y coco, materiales locales, reforzando la opinión de que en este lugar se toman en serio el turismo con sello ecológico. El resto de alojamientos son pensiones familiares, muchas de ellas al borde del mar, donde se puede establecer un tipo de contacto más directo con los habitantes ancestrales de este edén casi inmaculado. En el otro extremo de la isla, al sur, se encuentra la segunda ciudad de Fakarava, Tetamanu, cuya atracción principal es una iglesia de 1874 construida enteramente con coral que aún se conserva pese a los pocos habitantes con los que cuenta hoy la antigua capital administrativa.

Las dimensiones del atolón permiten que las excursiones puedan realizarse en bicicleta e incluso a pie, aunque siempre será imprescindible una barca para llegar hasta cualquiera de los motus. Aunque no importa demasiado el medio de transporte que se escoja. El espejo de la laguna hace que en ocasiones imaginemos que podemos caminar sobre el agua, aunque en realidad lo hagamos sobre una delgada lengua de arena que apenas llega al borde del agua. Eso permite mantener la ilusión de que más que en el mar estamos caminando por el cielo. Pero, ya se sabe, estamos hablando del verdadero paraíso, donde todo es posible.

CÓMO LLEGAR

Entre Papeete y Fakarava hay vuelos domésticos una vez al día durante todo el año operados por Air Tahiti Nui (duración del vuelo: 1 hora y diez minutos).

 COMPRAS

En Rotoava se pueden comprar pareos, bañadores, camisas y vestidos con los diseños típicos de Polinesia.
Por supuesto, en las granjas de perlas que se anuncian constantemente a ambos lados de la carretera es posible comprar joyas confeccionadas con las perlas que dan fama a este archipiélago.

 

 

 

Tikehau el atolón rosado. Por qué visitar Tikehau?

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Es uno de los atolones más atractivos debido a las playas de arenas rosadas y blancas que rodean las aguas turquesas de su laguna interior. También cobija numerosas colonias de aves que hacen sus nidos en los pequeños motus. Uno de éstos recibe precisamente el nombre de isla de los pájaros.

 

Por qué visitar Tikehau? 
Una inmensa piscina natural Definida por Jacques Cousteau como el atolón más abundante de Tahití y sus islas, su fauna
submarina es verdaderamente única.
La danza de las mantas raya. 

Sólo posee un paso (una interrupción de la barrera coralina), Tuheiva, y es un spot inmejorable para observar el ballet de las mantas rayas, los bancos de barracudas y de atunes, los tiburones grises o de aleta negra y los delfines azules.

La isla de los pájaros
Los pequeños motus de Tikehau albergan numerosas colonias de aves: alcatraces de patas rojas, gaviotines crestados y grises azulados.

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Agradables paseos
Perderse por la graciosa aldea de Tuherahera, entre hileras de cocoteros, buganvillas e hibiscos.
Un Spa ubicado en un bosque de cocoteros
El renombrado centro Manea Spa está ubicado en un resort de lujo, en un entorno donde la arquitectura y la naturaleza se mezclan armoniosamente.
Transporte aéreo diario
se encuentra a sólo 1h30min de vuelo de Tahití. También dispone de y un acceso marítimo regular.
Qué ver en Tikehau? Colonias de pájaro

Tikeau alberga numerosas colonias de pájaros refugiados en sus pequeños motu, entre ellos “la isla de los pájaros”, de alto interés natural y zoológico.

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TOUR DE LA ISLA
Situado a 300 km al noroeste de Tahití y a una decena de kilómetros de Rangiroa, este atolón de forma ovalada cuenta con un largo paso y una serie de islotes, de los cuales el más grande está Tikehau el atolón rosado habitado. El encantador pueblo florido de Tuherahera está construido al sur de este gran motu, y se completa con otros dos: Tuheiava, importante centro de pesca, y Maiai.

 

Rangiroa el atolón más grande

Es el atolón más grande del Pacífico Sur, con una extensión de 70 km de largo. Es como un mar dentro de un mar, que solamente está comunicado con el océano exterior por unos pequeños canales, de los cuales dos son navegables: los pasos “Avatoru” y “Tiputa”. Este entorno natural es ideal para el submarinismo y está a tan sólo una hora de vuelo de Tahití.

Por qué visitar Rangiroa?

  • Laguna azul y arenas rosas:  Un universo de excursiones únicas: por la laguna, a bordo de una barca con el fondo de cristal; a las formaciones coralinas sobreelevadas y a las playas de arena rosada.
  • Caminos de coral: Las aldeas de Tiputa y Avatoru se hallan en las extremidades opuestas del motu y están conectadas a través de un camino de polvo de coral.
  • Perlas negras: Las perlas negras son una de los recursos más valiosos de este archipiélago: una visita a los cultivos de ostras es altamente recomendable.
  • Hoteles y casa de huéspedes para todos los gustos: La mayoría están agrupados en el islote principal, entre Tiputa y Avatoru, con la excepción del hotel Kia Ora Sauvage, un concepto fuera de lo común, para vivir en simbiosis total con la naturaleza.
  • Cruceros “Robinson”: A bordo de catamaranes lujosos, explorando islas vírgenes, Visitas por Rangiroa, Granjas de perlas… Los hoteles y pensiones de Rangiroa, así como los propietarios de las propias granjas, organizan visitas guiadas a los centros perleros. Ya sea natural o de cultivo, la perla de Tahití es un artículo muy prestigioso.
  • Sensacionales fondos marinos: Rangiroa es conocida en todo el mundo por su vida submarina, con barreras coralinas que el comandante Cousteau clasificó como las más hermosas y ricas del mundo. Rangiroa es uno de los lugares más famosos del mundo para la práctica del submarinismo. Tanto para los que hagan su primera inmersión de bautismo explorando la laguna, los estrechos y arrecifes, como para los buceadores iniciados en el deporte; todos quedarán deslumbrados por la riqueza de la fauna submarina y por la incomparable belleza de los fondos y de la flora.                                 El carácter excepcional de este lugar se debe a la fuerte densidad de la fauna en la laguna, en sus dos estrechos de fuertes corrientes, y también en zonas alejadas de la costa. Entre las inmersiones más espectaculares destacan los pasos o estrechos, los arrecifes con abundantes cavernas de nombres como “la gruta de los tiburones” o “la caída y la eólica”. Las nubes de cirujanos, rubios, napoleones se codean con las mantas rayas o leopardo de majestuosos movimientos, mientras desfilan los bancos de jureles del Pacífico y las barracudas.                                                                                                                               Las sensaciones fuertes comienzan en el encuentro con los omnipresentes tiburones grises “raira”, los de punta blanca de arrecife, y los tiburones martillo. Un verdadero festival.

TOUR DE LA ISLA
Rangiroa es la isla más poblada de las Tuamotu y está formada por 240 motu separados por más de 100 hoa (pequeños canales) que dibujan un cinturón coralífero de casi 300 metros de ancho, pero que se extiende a lo largo de más de 200 kilómetros.
Al noroeste se encuentra Avatoru, el pueblo principal de Rangiroa frente al motu Fara. El otro pueblo, Tiputa, está en el lado opuesto del motu y está conectado con el primero a través de una carretera de polvo de coral.
• Laguna azul
Gracias a la increíble experiencia de un paseo en barco con el fondo de cristal se pueden conocer mejor los dos pasos y observar los juegos de los delfines en medio de las corrientes. La clásica excursión a la “Laguna azul”, a una hora en barco, cerca del motu Taeooo, acuario natural gigante en una laguna maravillosa, encarna por sí sola el sueño polinesio. Los bancos de peces y las
cristalinas aguas incitan al buceo. Los motu que flanquean este lugar albergan diversas especies de aves raras, como las cotorras “vini ultramarina”.
• Isla de los arrecifes
La excursión a la “Isla de los arrecifes” para conocer las extraordinarias formaciones de coral elevadas se puede ampliar con una visita a “las arenas rosas”, una mezcla sorprendente de cielo azul, arenas rosas y aguas turquesas de la laguna.