Oficina en Salt, Girona: 972 230 560

Islas de la Sociedad

Huahine un jardín en el Pacífico

By in Australia y Oceania, Polinesia No Comments

Huahine_01

La isla de Huahine, en el grupo de las islas a sotavento, dista 175 km. de mar al NO de Tahiti. El mar es también el que divide la isla en dos partes, la principal, conocida como Huahine Nui, y una más pequeña, Huahine Iti. Un puente une ambas islas; de todas formas, se puede cruzar casi de una a otra en marea baja.

Huahine fue una de las primeras islas de Polinesia Francesa en ser poblada, tras Raiatea. Huahine ya estaba habitada hace 1.100 años, y sus restos arqueólogicos son de los más interesantes de Polinesia. Destaca el complejo arqueólogico de Maeva, al norte de la isla, junto a la laguna del mismo nombre o Fauna Nui , formada al curvarse el motu Papiti sobre el extremo norte de la isla.

Un arrecife de coral bordea ambas islas, con varios islotes al E y al S; entre las dos principales, se forman las bahías de Maroe y Bourayne, al E y O. Según una leyenda polinesia, estas dos bahías habrían sido creadas por el dios Hiro con su canoa, dividiendo la isla en dos. Una carretera de 60 km. bordea ambas islas. La ‘capital’ de la isla es Fare, al O, junto a uno de los pasos del arrecife. Huahine fue alcanzada por el tifón de 1.998.

HuahineISS006-E-38879 Huahine es el segundo destino turístico de las islas a sotavento, tras Bora-Bora, pero en mucha menor medida, no hay proliferación de hoteles, y los precios son más asequibles. Se puede dar la vuelta a la isla en jeep-safari, pero es ideal hacerlo en canoa, alrededor de ambas islas.

Al N de la isla se encuentra el complejo arqueológico de Maeva, con numerosos maraes de la época pre-europea, muchos reconstruidos, y un fare poté (destruido por el tifón de 1.998); cerca, en el motu Papiti, está el principal marae de Huahine Nui, el marae Manunu. En el canal del lago, cerca del puente de Maeva, se ven todavía antiguas trampas para peces, aún utilizadas, hechas con bloques de coral.

En Faie, junto a la bahía del mismo nombre, son famosas las anguilas sagradas, de ojos azules. En Huahine Iti, el marae principal es el marae Anini, cerca de la costa en su extremo S. En el NO de la isla, el hotel Hana Iti fue destruido por el tifón de 1.998.

 

UNA ISLA TODAVÍA NO DOMESTICADA POR EL TURISMO MASIVO

A diferencia de Tahiti, Bora Bora y Moorea, Huahine no ha sido todavía demasiado explotada por las grandes cadenas hoteleras. Ahora bien, sus dos mejores hoteles de referencia, Te Tiare Beach y Relais Mahana, ofrecen un excelente estándar de confort y servicio.

 

NATURALEZA EN ESTADO PURO

Huahine es verdaderamente salvaje. Rodeada de un arrecife de coral, está conformada por dos islas  (Huahine Nui y Huahine Iti) unidas por un canal natural. No faltan en ella los “motu” (pequeños islotes aislados), las playas vírgenes de arenas blancas, los arrecifes de coral ni las bahías desiertas. El interior  alberga una exuberante vegetación, un lago interior (Fauna Nui) y presenta un relieve muy accidentado con una cima que alcanza los casi 700 metros de altura.

HUH_Gallery11_1000x600_136

RIQUEZA ARQUEOLÓGICA

Exceptuando la isla de Raiatea, Huahine acoge los mejores ejemplos de lugares sagrados de la Polinesia.

images IDEAL PARA LOS AMANTES DE LA VIDA AL AIRE LIBRE

El 4×4, el trekking,  el buceo y el snorkel,  el surf y la pesca de alta mar… La isla puede ser recorrida en 3 o cuatro horas. Pero ofrece una amplia gama de turismo activo en un escenario natural perfectamente preservado. Es uno de los lugares de surf más codiciados de la Polinesia.

 

LA ISLA JARDÍN

Además de granjas perlíferas, en la isla se pueden visitar jardines botánicos de flores tropicales, cultivos de vainilla y ananá. Las anguilas de Faie, consideradas sagradas, son uno de los hitos faunísticos de la isla.

 

EL MERCADO DE FARE

El pintoresco puerto de Fare ofrece un verdadero espectáculo en los días de mercado, que coinciden con la llegada del ferry de Papeete. El mejor escenario para disfrutar de la vida cotidiana de la isla y conocer los productos que se comercializan.

 

CÓMO LLEGAR A HUAHINE

Huahine se ubica a 170 kms al noroeste de Tahiti. Fácilmente accesible desde Tahihi en vuelos diarios de unos 40 minutos de duración. Y desde Bora Bora, en apenas 20 minutos de vuelo.

                       

 

                              

Maupiti una perla por descubrir

By in Australia y Oceania, Polinesia No Comments

1024px-Maupiti_Island

 

A sólo 40 km al oeste de Bora Bora hallamos la isla de Maupiti, un clon de aquélla en miniatura. Esta joya de los mares del sur, a semejanza de su gran hermana, también luce altas crestas rocosas elevándose sobre la poco profunda laguna de color jade y tiene alas desplegadas en forma de cinco islotes circundantes (los “Motus”). Pero, la diferencia entre las dos islas es que Maupiti aún preserva intacto todo su encanto, al no estar contaminada por el turismo masivo. Lo confirman los nativos de toda Polinesia, repitiendo sin cesar que “Tahiti es lo que era Hawai” , “Huhaine es lo que era Moorea” y “Maupiti es lo que era Bora Bora“. Si el viajero sagaz quiere embarcarse en una máquina del tiempo y saborear la Polinesia autentica, volviendo a la época previa al turismo masivo, nada mejor que visitar Maupiti.

Varios restos arqueólogicos de la isla datan del 850 d.C. La isla fue ‘descubierta’ en 1.722 por el holandés Roggeveen; el misterio es cómo no vió Bora-Bora: es perfectamente visible desde Maupiti. Durante esta época, y el siglo XIX, la isla vivió sobre la influencia de Bora-Bora.

Hay dos pequeñas villas al E: Farauru y Vaiea. Se puede dar la vuelta a la isla en una o tres horas a pie o en bicicleta. La zona más bella es la playa Tereia, al oeste de la isla; desde aquí, en marea baja, se puede cruzar al motu Auira.

Si la visita se plantea como excursión de un día desde Bora Bora, os damos 7 razones para no dudar en hacerlo. Y si se opta por pernoctar una o dos noches, os recomendamos un establecimiento de nuestra confianza.

OTROS ATOLONES DE LAS ISLAS SOUS LE VENT

MaupitiISS002-E-7552En las islas de sotavento hay también otros cuatro atolones: Tupai (Motu Iti), de 11 km2 y a 16 km. al N de Bora-Bora; Maupihaa (Mopelia), 4 km2 y 160 km. al SO de Maupiti; Manuae (Scilly), 4km2; y Motu One (Bellinghausen), 200 km. al O de Maupiti.

En 1917 naufragó en Mopelia el Seeadler, barco corsario alemán del conde Von Luckner. Hoy en dia los cuatro atolones son reservas integrales para la reproducción de las tortugas marinas, en peligro.

PLAGE TEREIA

Es una hermosa tira de arena blanca y rosa, en el extremo occidental de la isla central, frente a la laguna. Los residentes de Maupiti rechazaron en varias ocasiones construir un complejo hotelero en los alrededores de esta playa, una de las más espectaculares de la Polinesia Francesa. Durante la marea baja se puede cruzar por el “Paso de los tiburones bebés” al Motu Auira, el más grande de los islotes de Maupitu. El agua no sobrepasa la cintura, el paso se cruza en unos 30 minutos y se aprecian los puntos negros de las aletas de  los pequeños tiburones de arrecife de coral.

 

 HOTU PARATA Y TEURAFAATIU

Hotu Parata es un acantilado de basalto negro que se eleva 165m. por encima de Vaiea, la principal población de la isla, añadiendo un toque dramático al panorama de la aldea. Sus múltiples cuevas son perfectas para la nidificación, convirtiéndolo en un auténtico santuario de  aves marinas. Existe una senda muy empinada que lleva a la cima, pero en ciertas partes la excursión es más parecida al alpinismo que al senderismo. La inestabilidad de las rocas de origen volcánico desaconseja intentarlo por cuenta propia. En los establecimientos turísticos se puede contratar un guía para esta excursión de una hora de duración.

HOTU PARATA

Hotu Parata no es la cima más elevada de la isla, sino el Mt Teurafaatiu (380 m.), al que también se puede acceder por una senda (3 horas aprox.), pero menos empinada que la que lleva al Hotu Parata. Ofrece vistas inmejorables de la laguna desde la cima y a Bora Bora como telón del fondo. En días claros la vista alcanza a Taha’a y Raiatea.

 

 TOUR DE LA ISLA EN BICICLETA

Ya que la isla es tan pequeña, se puede ver entera pedaleando en una bicicleta. El camino circular alrededor de la isla, de 11 km de longitud total, es llano, salvo en un punto donde hay que subir  un pequeño puerto entre la playa Tereia y la costa sur.

Los residentes suelen esperar en el muelle al “Maupiti Express” (mini-transbordador desde/a Bora Bora) con sus bicis listas para ser alquiladas.

PASEO MARÍTIMO

La gran mayoría de los 1200 habitantes de Maupiti viven en Vaiea, Petei, y Farauru, tres poblaciones al pie del acantilado Hotu Parata. Están pegadas una a otra, con lo que conforman una gran aldea. Es el único lugar dónde podemos encontrar supermercados y otras comodidades que solemos dar por sentadas. El devastador huracán de 1977 destruyó muchas de las casas antiguas. Hoy en día éstas se pueden contemplar solamente en el “Paseo Marítimo de la laguna”, que se extiende desde el muelle hasta la única escuela de la isla.

 

MARAE VAIAHU

Restos del templo principal de la isla,  que fue el lugar de culto donde se reunían los jefes tribales de Bora Bora con los jefes locales en ceremonias de nominación. De ahí la importancia cultural de Maupiti entre los nativos. El templo es célebre por su altar, utilizado en las ceremonias para bendecir las flotillas pesqueras. La realeza “maupitiana” solía vivir en sus alrededores.

HOTU PARATA

BUCEO Y AVISTAMIENTO DE BALLENAS Y DELFINES

Los amantes del buceo disfrutarán de la laguna, regularmente visitada por las elegantes rayas grises y las majestuosas rayas manta (que utilizan la laguna como zona de limpieza) y de sus jardines de coral habitados por peces tropicales. La mejor zona son las cercanías del Motu Paeao. Durante el inverno austral (de junio a agosto) las aguas alrededor de la isla proveen de refugio a las ballenas jorobadas. El avistamiento de ballenas y/o delfines suele durar 3 horas.

PLANTACIONES DE SANDIAS

El principal cultivo de Maupiti son sus sandías. La gran mayoría de la población trabaja en las plantaciones de sandías, que exportan a las demás islas de la Sociedad. Haciendo la vuelta a la isla en bici podemos disfrutar del acento que añaden estas plantaciones al paisaje.

Motu Pitihanei es el único lugar en Polinesia (y del mundo) donde se cultiva la Tiare Hina , una variedad de gardenia.

Por aire: Air Tahiti tiene 4 vuelos semanales a Maupiti, desde Papetee, casi todos con escala en Raiatea (55 minutos directo, 1 hora 25 minutos con escala). El aeródromo está ubicado sobre el arrecife del Motu Tuanai.

Por mar: Tres veces a la semana el veloz trasbordador “Maupiti Express” llega desde Bora Bora al muelle de Vaiea, después de unas 2 horas de viaje  (martes, jueves, sábados, salida a las 8h30 y regreso a las 16h00). Como cualquier otra embarcación, tiene que franquear el paso “Onoiau”, la única entrada navegable a la laguna. Durante el temporal la salida puede ser dificultada por el oleaje y una fuerte y continua corriente de salida, hasta el punto de tener que abortarla y volver al muelle de Vaiea. En tal caso, bastante infrecuente (estas condiciones suelen darse unas tres veces al año), no queda más que encogerse de hombros y seguir disfrutando de los encantos de Maupitu.

 

DONDE ALOJARSE

Le Kuriri (***), se encuentra a lo largo del flanco de frente al océano del islote Motu Tiapaa y es más bien un pequeño hotel que una simple pensión (en Maupiti no hay hoteles, solamente pequeñas pensiones). Sus dueños, Anne-Marie y Camille Marjorel, dejaron atrás la vida ajetreada de las grandes corporaciones francesas y adquirieron y restauraron este pequeño hotel con encanto.

Tiene 5 espaciosos bungalows construidos con materiales naturales, decorados al  estilo polinésico, cada uno con su baño exterior y ventilador. Las camas están equipadas con redes anti-mosquito. La electricidad la proveen 24h al día sus paneles solares, extendidos a lo largo de esta propiedad de 6 km². El transporte desde/a aeropuerto está incluido en el precio.

Es famoso por sus excelentes cenas basadas en productos locales, destacando el marisco siempre fresco.  Recomendamos  media pensión o pensión completa (ya que existe sólo un restaurante fuera de las posadas, en la isla central).

http://www.maupiti-kuriri.com/

Otros establecimientos recomendados son:

http://www.maupitiresidence.info/infos.php

 

 

                                         

Raiatea la isla sagrada. Polinesia

By in Australia y Oceania, Polinesia No Comments

Las islas de Raiatea y Tahaa, entre Huahine y Bora-Bora, y a 220 al NO de Tahiti, comparten una misma laguna, a 3 km. una de la otra.

Borabora_Tahaa_RaiateaRaiatea (Ra’i atea = cielo lejano) es la isla más grande, alta y poblada de las islas a sotavento; de forma triangular, mide 170 km2, su máxima cota es el monte Toomaru, de 1.017 m., y tiene unos 12.000 habitantes; su laguna, que en algunos sitios alcanza bastante profundidad, se abre en 8 pasos. Raiatea es la isla sagrada de Polinesia (a menudo se la nombra como ‘Raiatea la sagrada’), y juega un rol fundamental en la cultura y religión ancestrales: Raiatea y Tahaa fueron las primeras islas de Polinesia francesa en ser pobladas, probablemente por gente de Samoa (esto lo refleja el ancestral nombre de la isla, Hava’i), y de ella colonizaron las demás islas del archipiélago; al SE de Raiatea se encuentra el marae Taputapuatea, el más grande e importante del territorio, y se dice que cada nuevo marae de cada isla debía contener una piedra de aquel.

Raiatea no es una isla turística, pero sí apacible. Carece de playas blancas. Sin embargo, Raiatea posee el único río navegable de todo el archipiélago, el río Faaroa, que desemboca en la bahía del mismo nombre, al E de la isla. La vida en la isla se basa en la agricultura y la pesca. La isla interesará a aquellos que gustan de la cultura e historia de Polinesia.

Una carretera da la vuelta a la isla. Al NE, se encuentra Uturoa, la capital (y de todas las islas a sotavento), y el embarcadero para Tahaa; en ella es notoria la presencia china. Al interior, en el monte Temehani, se da una preciosa gardenia endémica de la isla, la Tiare apetahi, de pétalos blancos y que se abre al amanecer. Al E se abre la preciosa bahía de Faaroa, y, al SE, cerca de Opoa, se encuentra el marae Taputapuatea, el más importante de Polinesia francesa. Al NO, está el aeropuerto. Alrededor de la isla se distribuyen un par de marinas, pues Raiatea es el principal centro de la vela en Polinesia.

Raiatea fue bastante dañada por el tifón Alan, de 1.998.

En la mitología de los antiguos habitantes de Polinesia, la isla de Raiatea se considera la cuna del mundo. Además, fue el centro religioso y cultural de estos navegantes épicos, quienes zarparon desde sus costas a descubrir y colonizar Hawai, Nueva Zelanda y la isla de Pascua.

Llegaron a nuevas tierras en sus catamaranes, construidos a las orillas del río Faaroa, el único navegable de la Polinesia Francesa. La madera para sus embarcaciones la flotaron río Faaroa abajo, desde los bosques tropicales de las tierras altas a los improvisados astilleros del delta del río, de lo que dio fe el capitán James Cook, el primer europeo en visitar Raiatea en 1769.

El hecho de que el Faaroa siga siendo navegable hoy en día nos brinda la oportunidad de vivir la experiencia única de navegarlo río arriba en un pequeño barco o remando en un kayak.

 

El río Faaroa

Raiatea kayakUtilizar los kayaks en la Bahía de Faaroa, donde desemboca este río creando una especie de mini fiordo tropical, un importante puerto para barcos y pequeños yates. Nos impulsamos paleando río arriba. Ir contra corriente en donde no presenta un problema durante el invierno seco (de mayo a octubre), ya que en esta época el río no es tan caudaloso y por lo tanto la corriente no es tan fuerte.

Tras diez minutos de navegación, las orillas se van aproximando a la vez que se elevaban; el río se estrecha. La neblina en el aire desdibuja los kayakss adelantados del resto del grupo. Numerosas aves nos hechizan con una melódica mezcla de cantos. La vegetación exuberante se convierte en autentica jungla; las copas de arboles de ambos lados se tocan por encima de nuestras cabezas, creando un túnel tropical por el cual se navega.

Se pueden observar varios hibiscos de árbol (Hibiscus tiliaceus, “purau” en la lengua nativa), que florecen con un amarillo brillante en su único día de vida; por la tarde cambian de color al rojo vivo y se caen de su árbol al atardecer del mismo día. Un tapiz carmesí, tejido en los días anteriores, adorna las escarpadas orillas del río.

Famille_royale_de_Raiatea_en_1898

La aventura acaba con la visita del principal lugar arqueológico del archipiélago, el marae de Taputapuatea. Fue construido en el siglo XVII y dedicada a Oro, Dios de la guerra. Su importancia queda patente en el hecho de que cualquier marae construido en las islas de la Sociedad tenía que incorporar una piedra del marae de Taputapuatea, como prueba de lealtad y de alineación espiritual. En la parte interior de este monumento está la impresionante piedra erecta, marcando el lugar exacto de la investidura de los reyes tribales de la antigua Polinesia.

LA EXCURSIÓN: Suele durar unas 4 horas. Aproximadamente la mitad de este tiempo se pasa en el kayak. Los kayacs son individuales, pero también disponen de embarcaciones para dos personas.

 Safari en 4×4

Foto: Tahiti tourisme

Foto: Tahiti tourisme

Descubra la salvaje isla de Raiatea en un safari en un jeep 4×4. Este tour de medio día empieza con una recorrida a lo largo de la Bahía de Faaroa, donde se encontrará el cráter fundacional y se verán y conocerán la flora tropical y las plantaciones de guayaba y mango. Siga hasta el mayor y mejor preservado marae (templo) de toda Polinesia Francesa, el Marae de Taputapuatea. Esta plataforma pétrea del templo cuenta con la imagen de Oro, el dios de la Guerra y la Fertilidad. Concluya el tour en el Valle Sagrado de Vaimori, donde una plantación de vainilla se visitará, y se mostrará a los pasajeros cómo esta orquídea es cultivada, cosechada y conservada.

 

Crucero de puesta del sol en catamarán

Pruebe un cocktail exótico o una copa de champagne mientras admira la puesta del sol sobre la isla de Bora Bora.
Duración 2 horas y media.

Recorra el interior de la isla y mida su longitud gracias a una ruta que la atraviesa, para descubrir la belleza de la exuberante vegetación tropical. Haga una refrescante parada en el Belvedere, donde se revelará el mirador de las magníficas cuatro bahías turquesas del lagoon de Taha’a. También visite una granja de perlas negras, y la tradicional plantación de vainilla.

 

 

Islas de la sociedad, Tahití la isla reina

By in Polinesia No Comments

Tahití la isla reina

Tahiti, isla principal del archipiélago de la Sociedad, mide 1.042 km. cuadrados de extensión. La isla se divide en dos partes: Tahiti Nui (la gran Tahiti), y Tahiti Iti (la pequeña Tahiti, a menudo denominada la presqu’île). Su cota más alta, en Tahiti Nui, es el monte Orohena (2.241 m. de altura). Un arrecife de coral desigual rodea toda la isla (excepto algunas zonas de la parte norte), formando una estrecha laguna, con no menos de 33 pasos. Tahití ronda los 130.000 habitantes. La capital de la isla, y de toda Polinesia Francesa, es Papeete (Pape=agua, ete=cesta), al noroeste de la isla principal, a cuyo puerto se accede a través del principal paso en el arrecife.

mapa de tahiti i moorea

Tahiti es una isla verde y montañosa. Aparte del monte Orohena, destacan el monte Pito ti (2.110 m.) y el Aorai (2.066 m.). En la presqu’île la altura mayor es el monte Ronui (1332 m.). Una carretera de 115 km. da la vuelta a la isla principal; marcadores kilométricos parten de Papeete en ambos sentidos, hasta Taravao, en el istmo que separa ambas partes de la isla . En Fa’a’a, a 5 km. al oeste de Papeete, se encuentra el único aeropuerto internacional del territorio.

En Arue se encuentra la tumba de Pomaré V, último monarca de Tahiti. Al 10 km. al este de Papeete se abre la bahía Matavai, lugar de anclaje favorito de la mayoría de los primeros exploradores del siglo XVIII (Wallis, Cook y Bligh anclaron sus navíos aquí), y la punta Venus, donde hay un busto de Cook y un bonito faro; a la punta Venus llegaron también en 1797 los primeros misioneros protestantes de Tahiti. A 22 km., un poco hacia el interior, se encuentran las cascadas de Faarumai, un lugar precioso donde darse un baño o simplemente disfrutar del paisaje. En la laguna aledaña a Hitiaa fue donde en 1768 Jean-Antoine de Bougainville echó el ancla de sus dos barcos. En Papeari se encuentra el museo Paul Gauguin, consagrado a la vida del artista, junto al jardín botánico que lo acoge, en uno de los lugares de estancia de aquel. Pasado Papeari, se encuentra el jardín de flores de Vaipahi, con la la bonita cascada del mismo nombre.

Museo Paul Gauguin en Tahiti

En Paea, a 22,5 km. de Papeete en la costa oeste, hacia el interior, está el restaurado marae de Arahurahu, lugar de representaciones históricas hoy en día y que muestra lo que debía ser una marae en la época pre-europea. En Punauiaa, a 15 km. al oeste de Papeete, se encuentra el Museo de las Islas, con una de las mejores colecciones sobre historia y cultura de Polinesia y el Pacífico. A 11 km. de Papeete el restaurante Bligh destaca por su estupendo acuario submarino.

Native_TahitiansUna ruta (apta sólo para 4×4) atraviesa Tahiti Nui, a través del valle del río Papenoo, el más grande y caudaloso de la isla, y bajando de manera abrupta hasta el lago Vaihiria (300 m. de desnivel en 3,5 km.), y Mataiea.

Sendas carreteras unen Taravao, en Tahiti Nui, con Tautira, en el norte, junto a la hermosísima bahía de Vaitepiha, y Teahupoo, en el sur de Tahiti Iti. La presqu’île termina en acantilados verticales.

La mayoría de los mejores hoteles de la isla se encuentran alrededor de Papeete, en los 15 km. hasta Punauiaa, con estupendas vistas sobre la montañosa isla de Moo’rea. Tahiti carece de playas blancas: todas son de arena negra (volcánica): si hay una cerca de algún hotel, la arena ha sido traída de Mo’orea.

 

 

PAPEETE

Papeete es lo más parecido a una ciudad que vamos a encontrar en Tahiti. Papeete ronda los 100.000 habitantes, la mitad de la población de Polinesia. La reina Pomare IV dió su nombre a la principal arteria de Papeete, el boulevar Pomaré, que se extiende a lo largo de todo el puerto de Papeete, verdadero pulmón económico de todo el territorio. Al principio del boulevar Pomaré se halla la iglesia protestante, religión mayoritaria en Polinesia. Cerca, en el parque Bougainville, se encuentra la estatua del navegante francés, que arribó a las costas de Tahiti en 1768, custodiado por dos viejos cañones. Saliendo por una de las calles que parten del boulevar Pomaré, iremos a parar al mercado de Papeete, lugar de visita obligada, dividido en dos plantas; el mercado ha sido reconstruido (en anterior fue bombardeado por dos cruceros alemanes en 1914); en la planta baja se vende comida, y en la planta superior, diversos souvenirs. Cerca, al final de otra de las calles adyacentes, se encuentra la ‘catedral’ católica.

Si nos paseamos a través del puerto de Papeete por el boulevar Pomaré, encontraremos multitud de veleros. Al final del puerto se encuentra el muelle de donde parten los ferrys para la cercana isla de Mo’orea. Cerca, al atardecer, es el lugar donde se disponen las ‘roulottes’, donde se puede comer algo.

Otra característica típica de Papeete, y que toda persona que acude a Tahiti debería probar y usar, es el truck: el tructruck tahitik es un camión pero del que sólo queda la cabina del conductor: el resto es una habitáculo con bancos donde se asientan los pasajeros: el truck es el medio de transporte más barato para ir a Papeete y alrededores, y el mejor para conocer a los nativos.

Las puestas de sol constituyen otro de los productos más bonitos de Polinesia, y que no cuestan una suma razonable de dinero: quien no lo crea, sólo tiene que ver ponerse el sol en Tahiti o cualquier otro lugar de Polinesia. El espectáculo merece la pena.

Tahiti: a menudo subestimada por considerarse demasiado “desarrollada”, hay viajeros que sólo la visitan por razones de operativa aérea, ya que el aeropuerto de Faa’a en Papeete es la puerta de entrada y salida del archipiélago. Y por ello rara vez es el objetivo principal del viaje. Sin embargo, esta isla de unos 1000 kms² (el doble que Ibiza) con cimas tapizadas de densa vegetación que superan los 2000 metros y desde cuyas faldas bajan espectaculares saltos de agua y cascadas, esconde un interior realmente salvaje y cuenta con la mejor oferta comercial, de restauración, ocio nocturno y de turismo activo de las islas.

Además, es en ella donde el viajero sagaz encontrará las huellas de los creadores del mito de los Mares del Sur: Pierre Loti, Stevenson, Melville, Gauguin y James Norman Hall.

 

EL MERCADO DE PAPEETE

El mercado público de Papeete (Mapuru a Paraita) es el mejor lugar para descubrir los productos de las islas de Polinesia y la vida cotidiana de sus gentes. Está abierto todos los días desde las 6 a las 18 horas, y de 4 a 7 los domingos, cuando está particularmente animado. Habitualmente, a las 16 00h, llegan al mercado las capturas pesqueras del día. Tiene dos plantas: en la primera los productos perecederos; en la segunda artesanía, flores y textil.mercado de Papeete

Sin duda uno de los mejores lugares para conocer la autenticidad de la Polinesia, el Mercado de Papeete “Mapuru un Paraita” sigue siendo la atracción del centro de la ciudad. En el mercado, la ciudad todavía palpita con lánguidos años, los años en que el pueblo de Tahití se abrieron al mundo, orgullosa de sus tradiciones.

La animación es perpetua, la atmósfera está en plena marcha todos los días de 06h a 18h. Es un lugar maravilloso para vivir, colorido y rico en emociones, es el Papeete histórico, cultural y sobre todo social.

Los participantes del mercado provienen de distritos remotos alrededor de la isla para converger sin descanso hacia este lugar estratégico, verdadero corazón, corazón de la sociedad tahitiana. Renovado hace unos diez años, después de 100 años de servicio leal, la nueva arquitectura de mercado conserva un amplio ambiente y el encanto de antaño, con sus numerosos puestos de colores y los numerosos puestos de artesanía. Es más de 7000 m2 que el mercado ofrece a los visitantes una amplia gama de la vida polinesia.

El Mercado de Papeete es, sin duda, la institución más antigua de la isla en activo. Alrededor de 1850, un decreto mencionó la creación de dos mercados en Papeete, una reservada para la pesca, y el otro reservado para las frutas, verduras, aves, etc … pero es en 1869 que el mercado se instala en su ubicación actual. Durante la creación de la Comuna en 1890, los decretos municipales se establecen para regular la venta y la higiene.

En 1987 se inauguró con gran pompa la primera entrega del nuevo mercado, tal como lo conocemos hoy en día. El área se triplicó y la adición de artesanías permitirá hacer más puestos y crear una mayor asistencia. No menos de 500.000 visitantes acuden cada año al mercado de Papeete.

Para más información: Dirección de City Market – Tel. : 43 67 15

Papeete

 

CENTRO ARTESANAL DE PAPEETE. (Centre des Métiers d’Arts)

En el CMA los jóvenes aprenden oficios ancestrales de la tradicional polinesia. Y el visitante puede admirar sus trabajos aquí o en los puestos de la plaza Vaiete.

Desde el pasado hace más de treinta años (1980), la CMA prepara a los jóvenes para las carreras en artesanía (talla de madera y piedra, tallado de perla y hueso, cestería, costura, impresión de tela …). Además de la formación práctica que reciben para la educación general y un teórico en artes del Pacífico y la creación artística (francés, matemáticas … aplicada). Ellos son introducidos a en las empresas y la gestión de un taller. Estas prácticas en empresas completan la formación.

Se puede pasar de la edad de dieciséis años, a un tercer nivel de la universidad después de la presentación de los motivos ante un jurado.
La CMA es una gran herramienta. Los mismo habitantes son los encargados de salvar a la cultura polinesia, y al mismo tiempo mejorar su rico patrimonio.

 

Contactos :Tél. : 430 306 – 437 051

 

EL PUERTO

Es el mayor puerto de escala del Pacífico Sur. El trajín de entrada y salida de buques pesqueros, yates de recreo, ferries provenientes de las islas y grandes cruceros ofrece un ameno espectáculo.

 

MUSEO DE LA PERLA DE ROBERT WAN

El magnate de la perla de Polinesia tiene tiendas en los principales hoteles de Polinesia y su museo en el centro comercial Vaima de Papeete, de entrada gratuita, es imprescindible para familiarizarse con el cultivo de esta joya del mar.

 

CASA DE JAMES NORMAN HALL

A pocos kilómetros de Papeete, en Arue, los amantes del mito de los Mares del Sur tienen una cita obligada con la casa colonial de James Norman Hall en la que residió en la primera mitad del siglo XX  este americano de Iowa, un héroe de la Primera Guerra Mundial que, en colaboración con Charles Nordhoff, escribió la trilogía sobre el motín del Bounty que sirvió de inspiración para la legendaria película, protagonizada por Marlon Brando, Rebelión a bordo.

http://www.robertwan.com/eng/museum.htm

http://www.centrevaima.com/fr/

 

LAS ROULOTTES

Al atardecer, a eso de las 18.00h, las roulottes – furgonetas y kioscos aparecen junto al puerto, en la plaza Vaiete, ofreciendo variada cocina (pescados, carnes, especialidades chinas, pizzas, crepes…) a precios muy convenientes y en un ambiente popular y desenfadado, especialmente los viernes y sábados.

Se encuentra principalmente en Vaiete, el paseo marítimo de Papeete, restaurantes de la calle en donde se va a cenar con la familia. Hay elección para todo el mundo:
pizza, comida china, crepe, especialidades de pescado o de carne papas fritas, una buena idea para comer en un ambiente típico de la Polinesia y con precios bajos. Con la renovación de Vaiete, cada caravana a personalizado de decoración para hacer reales los restaurantes.

 

TOUR DE LA ISLA

115 kms de carretera circunvalan la isla a lo largo de su costa agreste. Partiendo de Papeete y en el sentido de las agujas del reloj, la carretera conduce a Punta Venus, lugar histórico que vio desembarcar a los primeros polinesios en sus piraguas dobles, a James Cook en 1767 o a la legendaria Bounty  y junto al que se encuentra la hermosa playa de arena negra de Mahina y un faro. A continuación se alcanza la triple cascada de Faarumai y el Trou du Souflleur, en el que el agua del mar surge rugiendo a través de un agujero en la roca. Tras cruzar el estrecho istmo que une Tahiti Nui con la “casi península” de Tahiti Iti se llega a la idílica meseta de Taravao. Otra parada obligada es el Museo Paul Gauguin, que evoca la relación del pintor con las islas de Polinesia y exhibe obra menor del artista: acuarela, escultura, grabado y algún

préstamo puntual de su obra pictórica mayor. Tres tikis de las islas Australes se conservan en su jardín. Junto al museo se encuentra el exuberante Jardín Botánico Harrison W. Smith y un poco más al norte las grutas de Maraa. Ya en Punaauia, a pocos kilómetros de Papeete, se visita el imprescindible Museo de Tahiti y sus islas, que divulga el conocimiento del origen, tradiciones y cultura de los habitantes de la Polinesia.

El Tour puede realizarse por cuenta propia alquilando un vehículo o contratando una excursión de medio día o día completo, en la que se incluye un almuerzo en el Restaurante Gauguin.

http://www.museetahiti.pf/

 

BUCEO

La isla cuenta con siete centros de buceo y amplia variedad de lugares de buceo: pecios de la II Guerra Mundial, arrecife, jardines de coral, grutas…

TOUR EN  4×4 EN EL INTERIOR

El interior de la isla está poco explotado turísticamente y esconde valles de vegetación selvática, cascadas virginales, crátreres, cañones y barrancos en los que practicar el canoying, abundante flora y fauna…

Imprescindible el almuerzo en Relais de la Maroto, un hotel en medio de la selva de montaña en lo alto del valle de Papenoo y con espectaculares vistas.

 

SURF

Tahiti es cuna del surf y representa una de las mecas del surf del Pacífico. La ola de Teahupoo, en Tahiti Iti, es mítica entre los devotos de la tabla. Los menos audaces encontraran olas menos vertiginosa en Papara o Taapuna, en la costa oeste; o en Papenoo en la este.

 

 [+] Descargar Ficha 

Bora bora la perla del Pacífico

By in Australia y Oceania, Polinesia No Comments

La primera sensación que se impregna en nuestra retina al aterrizar sobre el motu del aeropuerto de Bora Bora, situada a 270 km desde Tahití, es que tiene la laguna más hermosa del mundo. El buceo en estas aguas limpias y cálidas es una experiencia sublime, entre miles de peces multicolores que se divierten rozando, curiosos, a sus invitados.

bora bora hotel hilton
Bora Bora es una joya posada en el azul del Pacífico, una isla romántica en cuyo seno cada hotel supo crear un paraíso privado para acoger a las parejas en su luna de miel. Los exclusivos bungalows son remansos de intimidad, perfectos miradores desde donde observar el atardecer reflejado en el monte Otemanu y la caída del sol en la inmensidad del horizonte oceánico.

Por qué visitar Bora bora?

Los esplendores de la laguna Bora Bora es una isla volcánica que surge sobre una de las lagunas más hermosas del mundo. Numerosos islotes paradisíacos emergen de sus transparentes aguas.

 

La isla romántica
Bora Bora es la isla romántica por antonomasia para las parejas en luna de miel. Aquí pueden celebrar una boda tradicional tahitiana, no reconocida legalmente, pero igualmente mágica.
El desayuno llega en canoaLos bungalows sobre las turquesas aguas de la laguna ofrecen un servicio de hostelería impecable. Lo mejor: el desayuno que llega a bordo de una piragua.
Lagoonarium
En el mayor acuario al aire libre de Tahití y sus islas se puede acariciar a las mantas gigantes y admirar la infinidad de peces que pueblan sus ecosistemas, también seguir sus fantásticas evoluciones.
Hawaiki Nui Va’a
Bora Bora constituye la última etapa de la competición de piraguas más importante del Pacífico Sur, Hawaiki Nui Va’a, celebrada todos los años en octubre.
Una gastronomía refinada.
Mezcla de platos franceses e internacionales y las especialidades tahitianas, al ritmo hechizado de cantos y danzas tradicionales.

Visitas por Bora bora

Considerada la más hermosa del mundo, la laguna de Bora Bora es una piscina natural multicolor y luminosa en la que todos pueden disfrutar de sus preferencias náuticas y tomar baños de sol únicos en las playas de arena blanca o en los motu diseminados por las aguas cristalinas de la laguna.
• Ceremonia de boda polinesia
El eco sobre las aguas del ruido envolvente y rítmico de los tambores, los gritos salvajes de un guerrero, la suave danza polinesia interpretada por las mujeres en la arena y los extraños encantamientos del tahua salmodiando las fórmulas rituales sagradas de antaño son algunos de los ingredientes de una ceremonia de boda tradicional.

Aunque carece de valor legal, el Tiki Téâtre Village y algunos hoteles internacionales invitan a vivir este momento lleno de emociones en un marco incomparable.
• El mini Heiva
De tradición oral, la cultura de Tahití y sus islas se ha transmitido de generación en generación. Todavía hoy está muy viva, y sus principales expresiones tienen lugar durante el mes de julio, cuando Bora Bora se vuelca en el festejo del “Heiva”. Se celebran numerosos actos culturales y deportivos: concursos de lanzamiento de jabalina, levantamiento de piedra, carreras llevando frutas, carreras de piraguas, concursos de cantos y danzas en los que participan los mejores danzadores de la isla.

 

TOUR de la ISLA

Vaitape

Está comunicado por el único paso de la isla, Teavanui, bordeado por el encantador islote Motu Tapu, lugar donde se rodó “Tabú” de F. Murnau y que durante un tiempo se convirtió en refugio del gran explorador Paul EMile Victor. La plaza principal de la ciudad ha sido bautizada como Plaza Alain Gerbault, debido a la presencia de la tumba en forma de marae – con tres gradas de guijarros- de este ilustre navegante de principios de siglo que convirtió a la isla en su tierra adoptiva.
La carretera hacia el norte conduce a la punta Farepiti que abarca la profunda bahía de Faanui; el pueblo, del mismo nombre, fue la cuna de la antigua familia reinante, lo cual explica la presencia de varios marae alrededor de la bahía. En la punta Farepiti se pueden observar también las piedras esculpidas (los tiki de piedra gigante) del marae real Farerua, también llamado Marotetini.
polinesia francesa bora boraEn otros dos lugares próximos al pueblo se encuentran los marae Taianapa y Fare Opu, que presentan petroglifos. En la punta sur de Matira comienza la parte de la costa protegida, la más turística de la isla, que cuenta con una fantástica playa y una hermosa laguna. Sobre la colina, a media hora de caminata, las antiguas piezas de artillería del ejército norteamericano apuntando al mar, vigilan todavía este lugar. Pasando la punta Raititi, la carretera se adentra en la majestuosa bahía de Povai, desde donde hay una vista espectacular del pico Otemanu y del motu
Toopua, rematado con un pequeño relieve, que deja aparecer las legendarias “campanas de Hiro”. Esta parte de la costa occidental hasta Vaitape es la más habitada y animada, y en la que se concentran los hoteles y otras actividades deportivas y de ocio.
Por las antiguas carreteras militares se pueden realizar excursiones en 4×4 hasta el interior de la isla. La más conocida es la que comienza en Faanui hacia la bahía Vairau, con parada en la cima, donde la vista abarca hasta las slas vecinas de Raiatea, Tahaa y Maupiti. El otro itinerario transcurre también por el norte de la isla, por las pistas de la Punta Tahití y la línea de la cresta en dirección al monte Popoti, de 249 metros, reconocible por su pico.

La caminata hacia el Pahia

La caminata hacia el Pahia es de un nivel bastante complicado y dura más de tres horas de subida y dos de bajada.
Se sale de Vaitape hasta el pie de los acantilados, a través de los vergeles y de un bosque de “mape”. El camino conduce en medio de grandes espacios de orquídeas salvajes y de helechos arborescentes hacia una primera cima. Finalmente la cresta nos lleva a la cumbre del Pahia de la que, según cuenta la tradición, el dios de la guerra descendió sobre un arco iris. Desde arriba, la panorámica de todas las islas de Sotavento corta el aliento.

La caminata al monte Otemanu

La caminata al monte Otemanu se realiza desde la bahía de Vairau y son más de dos horas de subida. La segunda parte, por pendientes muy empinadas, es difícil por las posibles caídas de piedras. A veces se pueden encontrar cabras salvajes. La entrada de la gruta situada al pie del pico Otemanu impresiona por su tamaño. Anida aquí una colonia de rabihorcados y, desde el interior de la gruta la vista sobre el océano es sorprendente y magnífica.

En la laguna

Las actividades propuestas para realizar en la laguna son muy variadas. Las excursiones en piragua o en catamarán con parada para un picnic en el motu, la visita a las rayas manta o para dar de comer a los tiburones, se han convertido en los grandes clásicos. También se pueden alquilar pequeñas embarcaciones o motos de agua, y barcos ya más grandes con un patrón, para salir a pescar el pez espada en alta mar.

Four_Seasons_Resort_Bora_Bora

Call Now Button