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Islas

Manihi la cuna de las perlas

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A 175 km. al NE de Rangiroa, el atolón de Manihi, de forma oval (28 x 8 km.) y 192 km2. de extensión, es conocido por su reputación desde hace muchos años en el cultivo de la perla negra. La isla se abre por un solo paso, el de Taiarapa, al SO.

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Aparte su reputacion, desde 1968, como centro de cultivo de la perla negra, su laguna es tan bonita y se presta al buceo como la de Rangiroa. Varias granjas perleras jalonan la laguna (se suele proponer su visita). Después de la puericultura, los otros pilares de la vida en el atolón son la copra y la pesca.

Después de Rangiroa, Manihi es el segundo centro turístico de las islas Tuamotu. Cerca del aeródromo, al O de la isla, se encuentra el único hotel del atolón, en un entorno encantador.

 

Nombre dado por los descubridores: Wilson

Situación geográfica: 500 km al noreste de Tahití
Superficie: 192 km2 (laguna)

Población: +816 habitantes

 La elección de este atolón

-Atolón perdido. Manihi es un atolón de forma elíptica con aguas cálidas y fondos marinos que atraen a submarinistas de todo el mundo.

-Lugar de nacimiento. Numerosas especies de peces, entre las que se encuentran la locha ondulada y el tiburón gris, llegan a Manihi todos los años, de mayo a junio, para dar a luz a sus crías.

-Un collar de perlas. En el atolón de Manihi nació la primera fábrica de perlas negras de Tahití y sus islas.
-Arqueología. A lo largo de la barrera coralina del atolón descansan restos de antiguos “mara”, en especial en Tokivera, Farekura y Kamoka.

– Actividades. Picnic sobre islotes salvajes, pesca, pesca deportiva, vuelta de la isla en lancha, descenso del paso en buceo libre, alquiler de barco con piloto, crucero al atardecer, barco con fondo de vidrio.

 

Descanso y diversión. En bonitas pensiones, que privilegian una decoración refinada y un ambiente festivo con la colaboración de músicos y bailarines de la isla, muy familiares que ofrecen “fare” acogedores en un ambiente auténtico de calma y descanso.

 

Excursiones

perlas negras varias-Las granjas de perlas. En Manihi surgió la primera fábrica de perlas de Tahití y sus islas. Mediante visitas guiadas, en las granjas de perlas situadas sobre la laguna se pueden descubrir todos los secretos de la famosa perla negra. En estos pequeños laboratorios de producción se pueden admirar variados ejemplares: redonda y perfecta o más alargada, con sus diversos y encantadores matices de color. La perla cultivada de Tahití se ha convertido en un símbolo de belleza y elegancia en todo el mundo.
-Antiguos “marae”. El atolón aloja también los vestigios de antiguos “marae” diseminados a lo largo de la barrera coralina, en particular en Tokivera y Farekura al norte, y en Kamoka al sur.

 

TOUR DE LA ISLA

-Excursiones. Manihi es un atolón de forma elíptica con un solo canal, que conecta la espléndida laguna, en océano abierto y el estrecho de Turipaoa, en cuya orilla surge el único pueblo de la isla, situado sobre el único paso (interrupción de la barrera coralífera). El pueblo reúne vendedores de copra, pescadores y artistas, mujeres que hacen trenzados, bolsas y pequeños juguetes realizados con palmeras.

DISFRUTAR DEL MAR EN MANIHImanihi fondo marino

-Submarinismo. Para el buceo, Manihi ofrece sitios extraordinarios, con una excepcional concentración y riqueza de ejemplares de peces. Se les puede ver saltar dentro y fuera del arrecife de coral, a través del anillo de la propia laguna.

Carángidos y peces napoleón nadan junto a percas y peces barómetro entre mantas reales y rayas. Además, de mayo a junio, el fondo de Manihi aloja grupos de tiburones grises que vienen a dar a luz a sus crías.
Peculiaridades: tiburones martillo y rayas águila, de noviembre a abril; mantas raya, de julio a octubre; tiburones grises, de mayo a junio; bancos de barracudas, tortugas, tiburones pelágicos y delfines, todo el año.

 

tiburon

El pueblo de Turipaoa

Ubicado a orillas del único paso (interrupción de la barrera de coral) del atolón, en Turipaoa es muy habitual encontrarse a los cosecheros de “copra” (coco desecado), pescadores y artistas artesanos, como mujeres que hacen trenzas, bolsas y pequeños juguetes con palmeras.

 

Frío o Calor… Noviembre y Diciembre para todos los públicos

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Finales Noviembre y Diciembre son los mejores meses del año para conocer lugares increíbles a buen precio y clima fantástico. En el hemisferio sur comienza el verano, y se puede aprovechar de unas relajantes vacaciones o escapada en alguna exótica playa. Explorar los bosques de manglares de la isla Margarita, disfrutar de una aventura por Australia y Nueva Zelanda o visitar Ghana y su Costa de Oro, son buenas opciones.

feliz navidad playa

Tienen unas excelentes condiciones climáticas y  una temperatura bastante estable alrededor de los 28°C.

 

Por otro lado, también puedes quedarte en el hemisferio norte y disfrutar del inicio del invierno aprovechando las nieves en algunas de las mejores pistas de esquí de Europa como en los Alpes austriacos, suizos o italianos; También puedes refugiarte en un lujoso balneario.  EEUU está en su esplendor donde puede conocer el día de acción de gracias o unas navidades de película.

sidney fin de año

Diciembre trae las celebraciones que anuncian el fin de año y el principio del siguiente.  Puedes disfrutar de los fuegos artificiales sobre el puente de Sidney hasta el jolgorio en la playa de Copacabana de Río de Janeiro. En Viena puede disfrutar de una navidad elegante y pasear por los mágicos mercados de Navidad de muchas otras ciudades europeas como Estrasburgo, Múnich o Bruselas

Disney siempre es más mágico en Navidades. Este parque muy cerca de París es el lugar perfecto para que los más pequeños  disfruten de Mickey Mouse, Rayo McQueen, Frozen y muchos personajes Disney. Aprovecha también para conocer o revivir París.

papa_noelOtra opción muy navideña y recomendada es dirigirse a la nevada Laponia y entregar en mano las cartas a Papá Noel.

Si lo vuestro no es el Frió, y alguna vez has imaginado estar tomando el sol de verano y disfrutar de una barbacoa en la playa el día de Navidad, entonces escápate a  Sydney;  Si por  lo contrario quieres relax y  disfrutar con pareja, amigos o en familia de una hamaca en alguna playa paradisíaca  o bucear con tiburones o rayas, sin duda tienes que ir al Caribe. Las lslas Seychelles es también un lugar de ensueño para disfrutar de las playa durante el invierno.

 

Diciembre es también un mes perfecto para explorar muchos de los países menos visitados del Sureste de Asia, por ejemplo: Vietnam y sus playas, bahías y canales; También puedes descubrir los espléndidos templos de Camboya o la fascinante nación de Birmania.

Si lo que quieres es conocer América Central, te aconsejamos que viajes a finales de Diciembre o enero. Ahora en noviembre aún están en la temporada de lluvias, pero a finales de año puedes disfrutar de algunas de las mejores playas y ressorts más lujosos de México.

Letras de Canciones Polinesas

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 TE TIARE TAHITI, E TIARE HERE HIA

(Himene ruau)

Te tiare Tahiti, e tiare here hia
Te tiare here hia e te maohi ra
Ua riro oia ei arii vahine
Mai te hei iti i nia te upoo e

A poe a poe te tiare Tahiti
Hamani i te hei te tiare Tahiti e
Ia tahirihiri o tona noanoa e
I te ao e te po
Aue ra hoi o tona noanoa e

Te tiare Tahiti e tiare roo rahi
Ua tae o tona noanoa i te ara
Ua huti hia mai e te mau ratere
Haere mai i te fenua i Tahiti mai e

A tanu a tanu te tiare Tahiti
Ua riro ei unauna ti tino e
Na te hupe iti no te moua mai e
Faararirari te tiare Tahiti e
Aue
Aue
Aue
Ua noanoa te Tiare Tahiti e
Himenemene noa mai tona reo iti e
Tarape maira tona pue rima e
Aue
Aue
Aue
Te mau tomie e te feia mana
Tatou pouroa i teie nei po
To te atua ia aroha ia tatou
A hia hia hia hia hia
Hia hia hia hia hia ia tatou
Tiai oia ia tatou ei
E tae noaitu i te hopea

 

UA VAI ‘API – Tahitian Aparima

I tera ra tau i to’u vai ‘apiraa
Ua here ho’i au ia ‘oe i ni’a i te one
I te hiti o te pape i mana’o ai au
I to’u vai ‘apiraa
E noa atu te tau aita i mo’e ia’u to’oe nehenehe
Rahi e noa atu te tau e te mau matahiti
Ua vai ‘api noa a
To’u here no ‘oe
I ni’a i te one
I te hiti o te pape ua ite au
Ua vai ‘api to’u here no ‘oe

 EITA VAU E FIU

Te hoe po avae
Tou it raa tu ia oe
To tino iti nehenehe
Eiata vau e fiu

To reo iti tei oto mai
O tau e mihi nei

A toro mai na to rima
Eita vau e fiu

Horoa mai na to paparia
E apa rii ia vau e

 A toro mai na torima

Eita vau e fiu

To reo iti tei oto mai
O tau e mihi nei

A toro mai na to rima
Eita vau e fiu

E PUROTU

E Purotu oe no raromatai
E Purotu oe nou tou aia
Te faa hei nei au I to oe

 nehenehe

E Purotu oe no tou fenua

Mai te hoe tiare
Ua’a api e
E faa unauna oe
I te mau vahi atoa

Ua riro mai oe
I te po avae
E manaonao raa nou
I roto i tou mafatu
Mafatu e

(Maururu roa Teriimataha)

ERITAPETA

Ua hiti tera ra ava’e
I nia Eritapeta e
Ua tapoihia te ata, e ata poiri e
Haapuva’ivai noa mai
Te hupe no te moana ra e
Ua turorirori ta’u tino iti e
Aue ra o te au e

Aue te arofa Eritapeta
Te faaruru raa, i te to’eto’e
Ruruta’a hia to tino e
I te po e te ao

HAAPEU MAI NA

 Haere mai na oe haapeu mai na,

Poe mai na i te tiare
na to mata purotu
na te reira e faareka mai.
Eiaha ia moe,
to taua here iti e

to hei Hinano

poe iti api
E haere a na vau e,
i te pae tatahi e
puhi hau maira,

te matai.

I te hiti o te pape
Te vahi here here ai
ta ua e te ho a a hoi mai
o te here here nei taua e

HURI MAINA (J’ai juré)

Huri maina to mata rii au e
e hi’o ana vau to mata nehenehe (te huru te vahine tahiti)
e au mau oe te hoe ‘umoa tiare
alors ca y est alors
no te au taua e

J’ai juré de t’aimer toujours
Comme dans les chansons d’amour
et cet accordéon que jouait si bien
dans ce vieux bar où tu dansais si bien
mais tu n’a rien juré du tout
et tes yeux m’ont paru si doux
aussitot j’ai compri que c’était l’amour
J’ai juré de t’aimer toujours

 IA NEKE

Ia neke ia neke ia mau tauahi taua e
tapiki tapiki mai koe i runga iaku e
i raro taua i te tumu mikimiki e
i ani a vau
toku makui
ei a faatia hia mai, e va reka taua e

KIRAHU E

Kirahu e Kirahu pakeke e
No runga ona te hiti aveave
Reia e Reia tinitini e
Reia e Reia manomano

 Titiri e te rahi katinga

Titiri atu na tautu roa e
Haere e Tautu noa e
E kimi hoki koe i tana katinga

MAI TO HOE HINANO

Mai to hoe hinano i te po
manea e maime
tokerau te matagi farara noa mai
tona noanoa
mai te tagi o te kukupa
to reo e maine
manao rahi to’u ia oe
e a’u here iti e

Ua ao te po maine, taku paki ia ko e
maina to mata manea, huri mai ia kue
ha’a repu repu te moana
toku hinagaro
ua tarape (vau) ia oe, e a’u here iti e

MAIMA

Au soleil d’une île fleurie
Maima découvre la vie
Elle joue près de sa maman
Qui lui chante tendrement

Maima, les grands palmiers t’ont vu naître
Le sable a guidé tes premiers pas
Les oiseaux t’ont appris a reconnaître
La chanson du lagon bleue, Maima

Le soleil vient caresser ta peau douce
Les fleurs couronnent tes cheveux noirs
Tu t’endors sur un joli lit de mousse
Maima, pour rêver quand vient le soir

Maima, tu as grandi, tu es belle
Tu as laissé ton île pour moi
Entends-tu les cloches de la chapelle
C’est l’amour qui nous unit, Maima

PATU PATU AKE

Haka rongo ake ana vau aere ana koe kita kutaaka viki ake te moana

 nui ie kiva e

patu patu ake manava aki rangi runga aku maehara

aue tama puta aku aroha kore roa mosou e

Vaiho ra ete hoa ma te hoa ta mama aka o ki mai
afi afi ake aku rima nei taua piri ake e aue
patu patu ake manava haka rangi runga aku mahera
aue tama puta aku aroha kore roa mo sou e

TE OPUTA O TE AROHA

 E reo ta’u faaroo

ma’i ni’a i te ra’i

tei pii ia oe
e to’u nuna’a
a tuu i to turi
i raro i te repo
mau i to rima

arue te atua.

Te pii noa ra oi’a
ia oe te nuna’a
ua rava’i te hara
haere mai, haere mai
vai matara noa te uputa
te uputa o te aroha
mau i to rima
a pee te atua

 

Raiatea la isla sagrada. Polinesia

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Las islas de Raiatea y Tahaa, entre Huahine y Bora-Bora, y a 220 al NO de Tahiti, comparten una misma laguna, a 3 km. una de la otra.

Borabora_Tahaa_RaiateaRaiatea (Ra’i atea = cielo lejano) es la isla más grande, alta y poblada de las islas a sotavento; de forma triangular, mide 170 km2, su máxima cota es el monte Toomaru, de 1.017 m., y tiene unos 12.000 habitantes; su laguna, que en algunos sitios alcanza bastante profundidad, se abre en 8 pasos. Raiatea es la isla sagrada de Polinesia (a menudo se la nombra como ‘Raiatea la sagrada’), y juega un rol fundamental en la cultura y religión ancestrales: Raiatea y Tahaa fueron las primeras islas de Polinesia francesa en ser pobladas, probablemente por gente de Samoa (esto lo refleja el ancestral nombre de la isla, Hava’i), y de ella colonizaron las demás islas del archipiélago; al SE de Raiatea se encuentra el marae Taputapuatea, el más grande e importante del territorio, y se dice que cada nuevo marae de cada isla debía contener una piedra de aquel.

Raiatea no es una isla turística, pero sí apacible. Carece de playas blancas. Sin embargo, Raiatea posee el único río navegable de todo el archipiélago, el río Faaroa, que desemboca en la bahía del mismo nombre, al E de la isla. La vida en la isla se basa en la agricultura y la pesca. La isla interesará a aquellos que gustan de la cultura e historia de Polinesia.

Una carretera da la vuelta a la isla. Al NE, se encuentra Uturoa, la capital (y de todas las islas a sotavento), y el embarcadero para Tahaa; en ella es notoria la presencia china. Al interior, en el monte Temehani, se da una preciosa gardenia endémica de la isla, la Tiare apetahi, de pétalos blancos y que se abre al amanecer. Al E se abre la preciosa bahía de Faaroa, y, al SE, cerca de Opoa, se encuentra el marae Taputapuatea, el más importante de Polinesia francesa. Al NO, está el aeropuerto. Alrededor de la isla se distribuyen un par de marinas, pues Raiatea es el principal centro de la vela en Polinesia.

Raiatea fue bastante dañada por el tifón Alan, de 1.998.

En la mitología de los antiguos habitantes de Polinesia, la isla de Raiatea se considera la cuna del mundo. Además, fue el centro religioso y cultural de estos navegantes épicos, quienes zarparon desde sus costas a descubrir y colonizar Hawai, Nueva Zelanda y la isla de Pascua.

Llegaron a nuevas tierras en sus catamaranes, construidos a las orillas del río Faaroa, el único navegable de la Polinesia Francesa. La madera para sus embarcaciones la flotaron río Faaroa abajo, desde los bosques tropicales de las tierras altas a los improvisados astilleros del delta del río, de lo que dio fe el capitán James Cook, el primer europeo en visitar Raiatea en 1769.

El hecho de que el Faaroa siga siendo navegable hoy en día nos brinda la oportunidad de vivir la experiencia única de navegarlo río arriba en un pequeño barco o remando en un kayak.

 

El río Faaroa

Raiatea kayakUtilizar los kayaks en la Bahía de Faaroa, donde desemboca este río creando una especie de mini fiordo tropical, un importante puerto para barcos y pequeños yates. Nos impulsamos paleando río arriba. Ir contra corriente en donde no presenta un problema durante el invierno seco (de mayo a octubre), ya que en esta época el río no es tan caudaloso y por lo tanto la corriente no es tan fuerte.

Tras diez minutos de navegación, las orillas se van aproximando a la vez que se elevaban; el río se estrecha. La neblina en el aire desdibuja los kayakss adelantados del resto del grupo. Numerosas aves nos hechizan con una melódica mezcla de cantos. La vegetación exuberante se convierte en autentica jungla; las copas de arboles de ambos lados se tocan por encima de nuestras cabezas, creando un túnel tropical por el cual se navega.

Se pueden observar varios hibiscos de árbol (Hibiscus tiliaceus, “purau” en la lengua nativa), que florecen con un amarillo brillante en su único día de vida; por la tarde cambian de color al rojo vivo y se caen de su árbol al atardecer del mismo día. Un tapiz carmesí, tejido en los días anteriores, adorna las escarpadas orillas del río.

Famille_royale_de_Raiatea_en_1898

La aventura acaba con la visita del principal lugar arqueológico del archipiélago, el marae de Taputapuatea. Fue construido en el siglo XVII y dedicada a Oro, Dios de la guerra. Su importancia queda patente en el hecho de que cualquier marae construido en las islas de la Sociedad tenía que incorporar una piedra del marae de Taputapuatea, como prueba de lealtad y de alineación espiritual. En la parte interior de este monumento está la impresionante piedra erecta, marcando el lugar exacto de la investidura de los reyes tribales de la antigua Polinesia.

LA EXCURSIÓN: Suele durar unas 4 horas. Aproximadamente la mitad de este tiempo se pasa en el kayak. Los kayacs son individuales, pero también disponen de embarcaciones para dos personas.

 Safari en 4×4

Foto: Tahiti tourisme

Foto: Tahiti tourisme

Descubra la salvaje isla de Raiatea en un safari en un jeep 4×4. Este tour de medio día empieza con una recorrida a lo largo de la Bahía de Faaroa, donde se encontrará el cráter fundacional y se verán y conocerán la flora tropical y las plantaciones de guayaba y mango. Siga hasta el mayor y mejor preservado marae (templo) de toda Polinesia Francesa, el Marae de Taputapuatea. Esta plataforma pétrea del templo cuenta con la imagen de Oro, el dios de la Guerra y la Fertilidad. Concluya el tour en el Valle Sagrado de Vaimori, donde una plantación de vainilla se visitará, y se mostrará a los pasajeros cómo esta orquídea es cultivada, cosechada y conservada.

 

Crucero de puesta del sol en catamarán

Pruebe un cocktail exótico o una copa de champagne mientras admira la puesta del sol sobre la isla de Bora Bora.
Duración 2 horas y media.

Recorra el interior de la isla y mida su longitud gracias a una ruta que la atraviesa, para descubrir la belleza de la exuberante vegetación tropical. Haga una refrescante parada en el Belvedere, donde se revelará el mirador de las magníficas cuatro bahías turquesas del lagoon de Taha’a. También visite una granja de perlas negras, y la tradicional plantación de vainilla.

 

 

Islas de la sociedad, Tahití la isla reina

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Tahití la isla reina

Tahiti, isla principal del archipiélago de la Sociedad, mide 1.042 km. cuadrados de extensión. La isla se divide en dos partes: Tahiti Nui (la gran Tahiti), y Tahiti Iti (la pequeña Tahiti, a menudo denominada la presqu’île). Su cota más alta, en Tahiti Nui, es el monte Orohena (2.241 m. de altura). Un arrecife de coral desigual rodea toda la isla (excepto algunas zonas de la parte norte), formando una estrecha laguna, con no menos de 33 pasos. Tahití ronda los 130.000 habitantes. La capital de la isla, y de toda Polinesia Francesa, es Papeete (Pape=agua, ete=cesta), al noroeste de la isla principal, a cuyo puerto se accede a través del principal paso en el arrecife.

mapa de tahiti i moorea

Tahiti es una isla verde y montañosa. Aparte del monte Orohena, destacan el monte Pito ti (2.110 m.) y el Aorai (2.066 m.). En la presqu’île la altura mayor es el monte Ronui (1332 m.). Una carretera de 115 km. da la vuelta a la isla principal; marcadores kilométricos parten de Papeete en ambos sentidos, hasta Taravao, en el istmo que separa ambas partes de la isla . En Fa’a’a, a 5 km. al oeste de Papeete, se encuentra el único aeropuerto internacional del territorio.

En Arue se encuentra la tumba de Pomaré V, último monarca de Tahiti. Al 10 km. al este de Papeete se abre la bahía Matavai, lugar de anclaje favorito de la mayoría de los primeros exploradores del siglo XVIII (Wallis, Cook y Bligh anclaron sus navíos aquí), y la punta Venus, donde hay un busto de Cook y un bonito faro; a la punta Venus llegaron también en 1797 los primeros misioneros protestantes de Tahiti. A 22 km., un poco hacia el interior, se encuentran las cascadas de Faarumai, un lugar precioso donde darse un baño o simplemente disfrutar del paisaje. En la laguna aledaña a Hitiaa fue donde en 1768 Jean-Antoine de Bougainville echó el ancla de sus dos barcos. En Papeari se encuentra el museo Paul Gauguin, consagrado a la vida del artista, junto al jardín botánico que lo acoge, en uno de los lugares de estancia de aquel. Pasado Papeari, se encuentra el jardín de flores de Vaipahi, con la la bonita cascada del mismo nombre.

Museo Paul Gauguin en Tahiti

En Paea, a 22,5 km. de Papeete en la costa oeste, hacia el interior, está el restaurado marae de Arahurahu, lugar de representaciones históricas hoy en día y que muestra lo que debía ser una marae en la época pre-europea. En Punauiaa, a 15 km. al oeste de Papeete, se encuentra el Museo de las Islas, con una de las mejores colecciones sobre historia y cultura de Polinesia y el Pacífico. A 11 km. de Papeete el restaurante Bligh destaca por su estupendo acuario submarino.

Native_TahitiansUna ruta (apta sólo para 4×4) atraviesa Tahiti Nui, a través del valle del río Papenoo, el más grande y caudaloso de la isla, y bajando de manera abrupta hasta el lago Vaihiria (300 m. de desnivel en 3,5 km.), y Mataiea.

Sendas carreteras unen Taravao, en Tahiti Nui, con Tautira, en el norte, junto a la hermosísima bahía de Vaitepiha, y Teahupoo, en el sur de Tahiti Iti. La presqu’île termina en acantilados verticales.

La mayoría de los mejores hoteles de la isla se encuentran alrededor de Papeete, en los 15 km. hasta Punauiaa, con estupendas vistas sobre la montañosa isla de Moo’rea. Tahiti carece de playas blancas: todas son de arena negra (volcánica): si hay una cerca de algún hotel, la arena ha sido traída de Mo’orea.

 

 

PAPEETE

Papeete es lo más parecido a una ciudad que vamos a encontrar en Tahiti. Papeete ronda los 100.000 habitantes, la mitad de la población de Polinesia. La reina Pomare IV dió su nombre a la principal arteria de Papeete, el boulevar Pomaré, que se extiende a lo largo de todo el puerto de Papeete, verdadero pulmón económico de todo el territorio. Al principio del boulevar Pomaré se halla la iglesia protestante, religión mayoritaria en Polinesia. Cerca, en el parque Bougainville, se encuentra la estatua del navegante francés, que arribó a las costas de Tahiti en 1768, custodiado por dos viejos cañones. Saliendo por una de las calles que parten del boulevar Pomaré, iremos a parar al mercado de Papeete, lugar de visita obligada, dividido en dos plantas; el mercado ha sido reconstruido (en anterior fue bombardeado por dos cruceros alemanes en 1914); en la planta baja se vende comida, y en la planta superior, diversos souvenirs. Cerca, al final de otra de las calles adyacentes, se encuentra la ‘catedral’ católica.

Si nos paseamos a través del puerto de Papeete por el boulevar Pomaré, encontraremos multitud de veleros. Al final del puerto se encuentra el muelle de donde parten los ferrys para la cercana isla de Mo’orea. Cerca, al atardecer, es el lugar donde se disponen las ‘roulottes’, donde se puede comer algo.

Otra característica típica de Papeete, y que toda persona que acude a Tahiti debería probar y usar, es el truck: el tructruck tahitik es un camión pero del que sólo queda la cabina del conductor: el resto es una habitáculo con bancos donde se asientan los pasajeros: el truck es el medio de transporte más barato para ir a Papeete y alrededores, y el mejor para conocer a los nativos.

Las puestas de sol constituyen otro de los productos más bonitos de Polinesia, y que no cuestan una suma razonable de dinero: quien no lo crea, sólo tiene que ver ponerse el sol en Tahiti o cualquier otro lugar de Polinesia. El espectáculo merece la pena.

Tahiti: a menudo subestimada por considerarse demasiado “desarrollada”, hay viajeros que sólo la visitan por razones de operativa aérea, ya que el aeropuerto de Faa’a en Papeete es la puerta de entrada y salida del archipiélago. Y por ello rara vez es el objetivo principal del viaje. Sin embargo, esta isla de unos 1000 kms² (el doble que Ibiza) con cimas tapizadas de densa vegetación que superan los 2000 metros y desde cuyas faldas bajan espectaculares saltos de agua y cascadas, esconde un interior realmente salvaje y cuenta con la mejor oferta comercial, de restauración, ocio nocturno y de turismo activo de las islas.

Además, es en ella donde el viajero sagaz encontrará las huellas de los creadores del mito de los Mares del Sur: Pierre Loti, Stevenson, Melville, Gauguin y James Norman Hall.

 

EL MERCADO DE PAPEETE

El mercado público de Papeete (Mapuru a Paraita) es el mejor lugar para descubrir los productos de las islas de Polinesia y la vida cotidiana de sus gentes. Está abierto todos los días desde las 6 a las 18 horas, y de 4 a 7 los domingos, cuando está particularmente animado. Habitualmente, a las 16 00h, llegan al mercado las capturas pesqueras del día. Tiene dos plantas: en la primera los productos perecederos; en la segunda artesanía, flores y textil.mercado de Papeete

Sin duda uno de los mejores lugares para conocer la autenticidad de la Polinesia, el Mercado de Papeete “Mapuru un Paraita” sigue siendo la atracción del centro de la ciudad. En el mercado, la ciudad todavía palpita con lánguidos años, los años en que el pueblo de Tahití se abrieron al mundo, orgullosa de sus tradiciones.

La animación es perpetua, la atmósfera está en plena marcha todos los días de 06h a 18h. Es un lugar maravilloso para vivir, colorido y rico en emociones, es el Papeete histórico, cultural y sobre todo social.

Los participantes del mercado provienen de distritos remotos alrededor de la isla para converger sin descanso hacia este lugar estratégico, verdadero corazón, corazón de la sociedad tahitiana. Renovado hace unos diez años, después de 100 años de servicio leal, la nueva arquitectura de mercado conserva un amplio ambiente y el encanto de antaño, con sus numerosos puestos de colores y los numerosos puestos de artesanía. Es más de 7000 m2 que el mercado ofrece a los visitantes una amplia gama de la vida polinesia.

El Mercado de Papeete es, sin duda, la institución más antigua de la isla en activo. Alrededor de 1850, un decreto mencionó la creación de dos mercados en Papeete, una reservada para la pesca, y el otro reservado para las frutas, verduras, aves, etc … pero es en 1869 que el mercado se instala en su ubicación actual. Durante la creación de la Comuna en 1890, los decretos municipales se establecen para regular la venta y la higiene.

En 1987 se inauguró con gran pompa la primera entrega del nuevo mercado, tal como lo conocemos hoy en día. El área se triplicó y la adición de artesanías permitirá hacer más puestos y crear una mayor asistencia. No menos de 500.000 visitantes acuden cada año al mercado de Papeete.

Para más información: Dirección de City Market – Tel. : 43 67 15

Papeete

 

CENTRO ARTESANAL DE PAPEETE. (Centre des Métiers d’Arts)

En el CMA los jóvenes aprenden oficios ancestrales de la tradicional polinesia. Y el visitante puede admirar sus trabajos aquí o en los puestos de la plaza Vaiete.

Desde el pasado hace más de treinta años (1980), la CMA prepara a los jóvenes para las carreras en artesanía (talla de madera y piedra, tallado de perla y hueso, cestería, costura, impresión de tela …). Además de la formación práctica que reciben para la educación general y un teórico en artes del Pacífico y la creación artística (francés, matemáticas … aplicada). Ellos son introducidos a en las empresas y la gestión de un taller. Estas prácticas en empresas completan la formación.

Se puede pasar de la edad de dieciséis años, a un tercer nivel de la universidad después de la presentación de los motivos ante un jurado.
La CMA es una gran herramienta. Los mismo habitantes son los encargados de salvar a la cultura polinesia, y al mismo tiempo mejorar su rico patrimonio.

 

Contactos :Tél. : 430 306 – 437 051

 

EL PUERTO

Es el mayor puerto de escala del Pacífico Sur. El trajín de entrada y salida de buques pesqueros, yates de recreo, ferries provenientes de las islas y grandes cruceros ofrece un ameno espectáculo.

 

MUSEO DE LA PERLA DE ROBERT WAN

El magnate de la perla de Polinesia tiene tiendas en los principales hoteles de Polinesia y su museo en el centro comercial Vaima de Papeete, de entrada gratuita, es imprescindible para familiarizarse con el cultivo de esta joya del mar.

 

CASA DE JAMES NORMAN HALL

A pocos kilómetros de Papeete, en Arue, los amantes del mito de los Mares del Sur tienen una cita obligada con la casa colonial de James Norman Hall en la que residió en la primera mitad del siglo XX  este americano de Iowa, un héroe de la Primera Guerra Mundial que, en colaboración con Charles Nordhoff, escribió la trilogía sobre el motín del Bounty que sirvió de inspiración para la legendaria película, protagonizada por Marlon Brando, Rebelión a bordo.

http://www.robertwan.com/eng/museum.htm

http://www.centrevaima.com/fr/

 

LAS ROULOTTES

Al atardecer, a eso de las 18.00h, las roulottes – furgonetas y kioscos aparecen junto al puerto, en la plaza Vaiete, ofreciendo variada cocina (pescados, carnes, especialidades chinas, pizzas, crepes…) a precios muy convenientes y en un ambiente popular y desenfadado, especialmente los viernes y sábados.

Se encuentra principalmente en Vaiete, el paseo marítimo de Papeete, restaurantes de la calle en donde se va a cenar con la familia. Hay elección para todo el mundo:
pizza, comida china, crepe, especialidades de pescado o de carne papas fritas, una buena idea para comer en un ambiente típico de la Polinesia y con precios bajos. Con la renovación de Vaiete, cada caravana a personalizado de decoración para hacer reales los restaurantes.

 

TOUR DE LA ISLA

115 kms de carretera circunvalan la isla a lo largo de su costa agreste. Partiendo de Papeete y en el sentido de las agujas del reloj, la carretera conduce a Punta Venus, lugar histórico que vio desembarcar a los primeros polinesios en sus piraguas dobles, a James Cook en 1767 o a la legendaria Bounty  y junto al que se encuentra la hermosa playa de arena negra de Mahina y un faro. A continuación se alcanza la triple cascada de Faarumai y el Trou du Souflleur, en el que el agua del mar surge rugiendo a través de un agujero en la roca. Tras cruzar el estrecho istmo que une Tahiti Nui con la “casi península” de Tahiti Iti se llega a la idílica meseta de Taravao. Otra parada obligada es el Museo Paul Gauguin, que evoca la relación del pintor con las islas de Polinesia y exhibe obra menor del artista: acuarela, escultura, grabado y algún

préstamo puntual de su obra pictórica mayor. Tres tikis de las islas Australes se conservan en su jardín. Junto al museo se encuentra el exuberante Jardín Botánico Harrison W. Smith y un poco más al norte las grutas de Maraa. Ya en Punaauia, a pocos kilómetros de Papeete, se visita el imprescindible Museo de Tahiti y sus islas, que divulga el conocimiento del origen, tradiciones y cultura de los habitantes de la Polinesia.

El Tour puede realizarse por cuenta propia alquilando un vehículo o contratando una excursión de medio día o día completo, en la que se incluye un almuerzo en el Restaurante Gauguin.

http://www.museetahiti.pf/

 

BUCEO

La isla cuenta con siete centros de buceo y amplia variedad de lugares de buceo: pecios de la II Guerra Mundial, arrecife, jardines de coral, grutas…

TOUR EN  4×4 EN EL INTERIOR

El interior de la isla está poco explotado turísticamente y esconde valles de vegetación selvática, cascadas virginales, crátreres, cañones y barrancos en los que practicar el canoying, abundante flora y fauna…

Imprescindible el almuerzo en Relais de la Maroto, un hotel en medio de la selva de montaña en lo alto del valle de Papenoo y con espectaculares vistas.

 

SURF

Tahiti es cuna del surf y representa una de las mecas del surf del Pacífico. La ola de Teahupoo, en Tahiti Iti, es mítica entre los devotos de la tabla. Los menos audaces encontraran olas menos vertiginosa en Papara o Taapuna, en la costa oeste; o en Papenoo en la este.

 

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Mapa de las islas de la Polinesia Francesa

 

 

 

 

 

Mapa de la Polinesia Francesa

 

Las islas de Polinesia francesa son todas de origen volcánico, surgidas de la dorsal del Pacífico central. En los archipiélagos nos encontramos con dos tipos de islas: las islas altas, rodeadas de un arrecife de coral, y los atolones, evolución natural de éstas, donde, tras la subsidencia total del volcan original, sólo permanece el arrecife.

Las islas aparecen como volcanes que emergen del fondo del mar. Alrededor de ella se va formando un arrecife de coral, que forma una laguna interior (Tahiti y Mo’orea son un buen ejemplo). Poco a poco, ese arrecife de coral va creciendo, mientras que el volcán se va hundiendo, entrando agua en la caldera (Bora-Bora y Maupiti), hasta que al final la isla desaparece del todo y sólo queda el arrecife: el atolón.

Las islas Marquesas (con una edad de 6’3-1’3 m. años) son todas islas altas, que carecen de una arrecife de coral, y son de difícil acceso. Su flora y fauna difiere poco de la de los demás archipiélagos. Hay además aquí caballos y cabras, introducidos por los franceses.

En el archipiélago de la Sociedad, se da una gradación: de Tahiti y Mo’orea, islas jóvenes (2,5 a 3 m. años, sobre 1 m. Tahiti Iti), a Bora-Bora y Maupiti (3-4 m. años), islas ya más avanzadas en el proceso. En las Tuamotu, todo son atolones, salvo una excepción, la isla de Makatea.

Bora bora la perla del Pacífico

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La primera sensación que se impregna en nuestra retina al aterrizar sobre el motu del aeropuerto de Bora Bora, situada a 270 km desde Tahití, es que tiene la laguna más hermosa del mundo. El buceo en estas aguas limpias y cálidas es una experiencia sublime, entre miles de peces multicolores que se divierten rozando, curiosos, a sus invitados.

bora bora hotel hilton
Bora Bora es una joya posada en el azul del Pacífico, una isla romántica en cuyo seno cada hotel supo crear un paraíso privado para acoger a las parejas en su luna de miel. Los exclusivos bungalows son remansos de intimidad, perfectos miradores desde donde observar el atardecer reflejado en el monte Otemanu y la caída del sol en la inmensidad del horizonte oceánico.

Por qué visitar Bora bora?

Los esplendores de la laguna Bora Bora es una isla volcánica que surge sobre una de las lagunas más hermosas del mundo. Numerosos islotes paradisíacos emergen de sus transparentes aguas.

 

La isla romántica
Bora Bora es la isla romántica por antonomasia para las parejas en luna de miel. Aquí pueden celebrar una boda tradicional tahitiana, no reconocida legalmente, pero igualmente mágica.
El desayuno llega en canoaLos bungalows sobre las turquesas aguas de la laguna ofrecen un servicio de hostelería impecable. Lo mejor: el desayuno que llega a bordo de una piragua.
Lagoonarium
En el mayor acuario al aire libre de Tahití y sus islas se puede acariciar a las mantas gigantes y admirar la infinidad de peces que pueblan sus ecosistemas, también seguir sus fantásticas evoluciones.
Hawaiki Nui Va’a
Bora Bora constituye la última etapa de la competición de piraguas más importante del Pacífico Sur, Hawaiki Nui Va’a, celebrada todos los años en octubre.
Una gastronomía refinada.
Mezcla de platos franceses e internacionales y las especialidades tahitianas, al ritmo hechizado de cantos y danzas tradicionales.

Visitas por Bora bora

Considerada la más hermosa del mundo, la laguna de Bora Bora es una piscina natural multicolor y luminosa en la que todos pueden disfrutar de sus preferencias náuticas y tomar baños de sol únicos en las playas de arena blanca o en los motu diseminados por las aguas cristalinas de la laguna.
• Ceremonia de boda polinesia
El eco sobre las aguas del ruido envolvente y rítmico de los tambores, los gritos salvajes de un guerrero, la suave danza polinesia interpretada por las mujeres en la arena y los extraños encantamientos del tahua salmodiando las fórmulas rituales sagradas de antaño son algunos de los ingredientes de una ceremonia de boda tradicional.

Aunque carece de valor legal, el Tiki Téâtre Village y algunos hoteles internacionales invitan a vivir este momento lleno de emociones en un marco incomparable.
• El mini Heiva
De tradición oral, la cultura de Tahití y sus islas se ha transmitido de generación en generación. Todavía hoy está muy viva, y sus principales expresiones tienen lugar durante el mes de julio, cuando Bora Bora se vuelca en el festejo del “Heiva”. Se celebran numerosos actos culturales y deportivos: concursos de lanzamiento de jabalina, levantamiento de piedra, carreras llevando frutas, carreras de piraguas, concursos de cantos y danzas en los que participan los mejores danzadores de la isla.

 

TOUR de la ISLA

Vaitape

Está comunicado por el único paso de la isla, Teavanui, bordeado por el encantador islote Motu Tapu, lugar donde se rodó “Tabú” de F. Murnau y que durante un tiempo se convirtió en refugio del gran explorador Paul EMile Victor. La plaza principal de la ciudad ha sido bautizada como Plaza Alain Gerbault, debido a la presencia de la tumba en forma de marae – con tres gradas de guijarros- de este ilustre navegante de principios de siglo que convirtió a la isla en su tierra adoptiva.
La carretera hacia el norte conduce a la punta Farepiti que abarca la profunda bahía de Faanui; el pueblo, del mismo nombre, fue la cuna de la antigua familia reinante, lo cual explica la presencia de varios marae alrededor de la bahía. En la punta Farepiti se pueden observar también las piedras esculpidas (los tiki de piedra gigante) del marae real Farerua, también llamado Marotetini.
polinesia francesa bora boraEn otros dos lugares próximos al pueblo se encuentran los marae Taianapa y Fare Opu, que presentan petroglifos. En la punta sur de Matira comienza la parte de la costa protegida, la más turística de la isla, que cuenta con una fantástica playa y una hermosa laguna. Sobre la colina, a media hora de caminata, las antiguas piezas de artillería del ejército norteamericano apuntando al mar, vigilan todavía este lugar. Pasando la punta Raititi, la carretera se adentra en la majestuosa bahía de Povai, desde donde hay una vista espectacular del pico Otemanu y del motu
Toopua, rematado con un pequeño relieve, que deja aparecer las legendarias “campanas de Hiro”. Esta parte de la costa occidental hasta Vaitape es la más habitada y animada, y en la que se concentran los hoteles y otras actividades deportivas y de ocio.
Por las antiguas carreteras militares se pueden realizar excursiones en 4×4 hasta el interior de la isla. La más conocida es la que comienza en Faanui hacia la bahía Vairau, con parada en la cima, donde la vista abarca hasta las slas vecinas de Raiatea, Tahaa y Maupiti. El otro itinerario transcurre también por el norte de la isla, por las pistas de la Punta Tahití y la línea de la cresta en dirección al monte Popoti, de 249 metros, reconocible por su pico.

La caminata hacia el Pahia

La caminata hacia el Pahia es de un nivel bastante complicado y dura más de tres horas de subida y dos de bajada.
Se sale de Vaitape hasta el pie de los acantilados, a través de los vergeles y de un bosque de “mape”. El camino conduce en medio de grandes espacios de orquídeas salvajes y de helechos arborescentes hacia una primera cima. Finalmente la cresta nos lleva a la cumbre del Pahia de la que, según cuenta la tradición, el dios de la guerra descendió sobre un arco iris. Desde arriba, la panorámica de todas las islas de Sotavento corta el aliento.

La caminata al monte Otemanu

La caminata al monte Otemanu se realiza desde la bahía de Vairau y son más de dos horas de subida. La segunda parte, por pendientes muy empinadas, es difícil por las posibles caídas de piedras. A veces se pueden encontrar cabras salvajes. La entrada de la gruta situada al pie del pico Otemanu impresiona por su tamaño. Anida aquí una colonia de rabihorcados y, desde el interior de la gruta la vista sobre el océano es sorprendente y magnífica.

En la laguna

Las actividades propuestas para realizar en la laguna son muy variadas. Las excursiones en piragua o en catamarán con parada para un picnic en el motu, la visita a las rayas manta o para dar de comer a los tiburones, se han convertido en los grandes clásicos. También se pueden alquilar pequeñas embarcaciones o motos de agua, y barcos ya más grandes con un patrón, para salir a pescar el pez espada en alta mar.

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Tikehau el atolón rosado. Por qué visitar Tikehau?

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Es uno de los atolones más atractivos debido a las playas de arenas rosadas y blancas que rodean las aguas turquesas de su laguna interior. También cobija numerosas colonias de aves que hacen sus nidos en los pequeños motus. Uno de éstos recibe precisamente el nombre de isla de los pájaros.

 

Por qué visitar Tikehau? 
Una inmensa piscina natural Definida por Jacques Cousteau como el atolón más abundante de Tahití y sus islas, su fauna
submarina es verdaderamente única.
La danza de las mantas raya. 

Sólo posee un paso (una interrupción de la barrera coralina), Tuheiva, y es un spot inmejorable para observar el ballet de las mantas rayas, los bancos de barracudas y de atunes, los tiburones grises o de aleta negra y los delfines azules.

La isla de los pájaros
Los pequeños motus de Tikehau albergan numerosas colonias de aves: alcatraces de patas rojas, gaviotines crestados y grises azulados.

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Agradables paseos
Perderse por la graciosa aldea de Tuherahera, entre hileras de cocoteros, buganvillas e hibiscos.
Un Spa ubicado en un bosque de cocoteros
El renombrado centro Manea Spa está ubicado en un resort de lujo, en un entorno donde la arquitectura y la naturaleza se mezclan armoniosamente.
Transporte aéreo diario
se encuentra a sólo 1h30min de vuelo de Tahití. También dispone de y un acceso marítimo regular.
Qué ver en Tikehau? Colonias de pájaro

Tikeau alberga numerosas colonias de pájaros refugiados en sus pequeños motu, entre ellos “la isla de los pájaros”, de alto interés natural y zoológico.

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TOUR DE LA ISLA
Situado a 300 km al noroeste de Tahití y a una decena de kilómetros de Rangiroa, este atolón de forma ovalada cuenta con un largo paso y una serie de islotes, de los cuales el más grande está Tikehau el atolón rosado habitado. El encantador pueblo florido de Tuherahera está construido al sur de este gran motu, y se completa con otros dos: Tuheiava, importante centro de pesca, y Maiai.

 

Rangiroa el atolón más grande

Es el atolón más grande del Pacífico Sur, con una extensión de 70 km de largo. Es como un mar dentro de un mar, que solamente está comunicado con el océano exterior por unos pequeños canales, de los cuales dos son navegables: los pasos “Avatoru” y “Tiputa”. Este entorno natural es ideal para el submarinismo y está a tan sólo una hora de vuelo de Tahití.

Por qué visitar Rangiroa?

  • Laguna azul y arenas rosas:  Un universo de excursiones únicas: por la laguna, a bordo de una barca con el fondo de cristal; a las formaciones coralinas sobreelevadas y a las playas de arena rosada.
  • Caminos de coral: Las aldeas de Tiputa y Avatoru se hallan en las extremidades opuestas del motu y están conectadas a través de un camino de polvo de coral.
  • Perlas negras: Las perlas negras son una de los recursos más valiosos de este archipiélago: una visita a los cultivos de ostras es altamente recomendable.
  • Hoteles y casa de huéspedes para todos los gustos: La mayoría están agrupados en el islote principal, entre Tiputa y Avatoru, con la excepción del hotel Kia Ora Sauvage, un concepto fuera de lo común, para vivir en simbiosis total con la naturaleza.
  • Cruceros “Robinson”: A bordo de catamaranes lujosos, explorando islas vírgenes, Visitas por Rangiroa, Granjas de perlas… Los hoteles y pensiones de Rangiroa, así como los propietarios de las propias granjas, organizan visitas guiadas a los centros perleros. Ya sea natural o de cultivo, la perla de Tahití es un artículo muy prestigioso.
  • Sensacionales fondos marinos: Rangiroa es conocida en todo el mundo por su vida submarina, con barreras coralinas que el comandante Cousteau clasificó como las más hermosas y ricas del mundo. Rangiroa es uno de los lugares más famosos del mundo para la práctica del submarinismo. Tanto para los que hagan su primera inmersión de bautismo explorando la laguna, los estrechos y arrecifes, como para los buceadores iniciados en el deporte; todos quedarán deslumbrados por la riqueza de la fauna submarina y por la incomparable belleza de los fondos y de la flora.                                 El carácter excepcional de este lugar se debe a la fuerte densidad de la fauna en la laguna, en sus dos estrechos de fuertes corrientes, y también en zonas alejadas de la costa. Entre las inmersiones más espectaculares destacan los pasos o estrechos, los arrecifes con abundantes cavernas de nombres como “la gruta de los tiburones” o “la caída y la eólica”. Las nubes de cirujanos, rubios, napoleones se codean con las mantas rayas o leopardo de majestuosos movimientos, mientras desfilan los bancos de jureles del Pacífico y las barracudas.                                                                                                                               Las sensaciones fuertes comienzan en el encuentro con los omnipresentes tiburones grises “raira”, los de punta blanca de arrecife, y los tiburones martillo. Un verdadero festival.

TOUR DE LA ISLA
Rangiroa es la isla más poblada de las Tuamotu y está formada por 240 motu separados por más de 100 hoa (pequeños canales) que dibujan un cinturón coralífero de casi 300 metros de ancho, pero que se extiende a lo largo de más de 200 kilómetros.
Al noroeste se encuentra Avatoru, el pueblo principal de Rangiroa frente al motu Fara. El otro pueblo, Tiputa, está en el lado opuesto del motu y está conectado con el primero a través de una carretera de polvo de coral.
• Laguna azul
Gracias a la increíble experiencia de un paseo en barco con el fondo de cristal se pueden conocer mejor los dos pasos y observar los juegos de los delfines en medio de las corrientes. La clásica excursión a la “Laguna azul”, a una hora en barco, cerca del motu Taeooo, acuario natural gigante en una laguna maravillosa, encarna por sí sola el sueño polinesio. Los bancos de peces y las
cristalinas aguas incitan al buceo. Los motu que flanquean este lugar albergan diversas especies de aves raras, como las cotorras “vini ultramarina”.
• Isla de los arrecifes
La excursión a la “Isla de los arrecifes” para conocer las extraordinarias formaciones de coral elevadas se puede ampliar con una visita a “las arenas rosas”, una mezcla sorprendente de cielo azul, arenas rosas y aguas turquesas de la laguna.

 

 

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